Sinaloa México
EDITORES / GUILLERMO SANDOVAL G / M ROCÍO SÁNCHEZ B

PERDER LA ESPERANZA

Es un lujo que no podemos darnos en nuestro país. Nos llevó décadas deshacernos de los gobiernos prianistas neoliberales y, hoy en día, la 4T empieza a consolidar políticas publicas que son verdaderamente lesivas para nuestro Pueblo.

Autor: Isabel Dorado Auz

Hablemos de Educación que, desde punto de vista, es lo más importante, debido a que un Pueblo educado toma mejores decisiones. Por lo mismo, fueron miles de profesores los que apoyaron el proceso de transformación que tanto presume el gobierno federal en la actualidad.

Fueron profesores de la CNTE, no el charrismo sindical del SNTE, los que se comprometieron férreamente con esa gran voluntad de cambio que llevó a Andrés Manuel López Obrador a la presidencia de la República. Que hoy en día, el gobierno federal no quiera cumplir su compromiso de derogar la Ley del ISSSTE, respecto a las jubilaciones, constituye una especie de traición a todo el legado de esos profesores normalistas que ofrendaron su vida en esa gran lucha que inició algunas décadas atrás. No garantizarles una jubilación digna es darle continuidad a una de las políticas más nefastas del periodo neoliberal. Si no hay presupuesto para atender esa demanda, hoy en día, que surja el compromiso de resolver gradualmente y con tiempos bien establecidos el proceso de derogación de esa nefasta ley.

Que la educación superior esté cada vez más abandonada, también es una especie de traición a aquel gran movimiento que llevó a la tragedia del 2 de octubre de 1968. Porque fueron las clases medias educadas las que cimbraron el corrupto régimen priista de aquellos tiempos y una de sus banderas principales, la Justicia Social y el Sindicalismo Independiente (que no lo es la CTM), le permitió, a la causa estudiantil lograr articularse con obreros y campesinos, buscando democratizar los sindicatos y mejorar las condiciones laborales y de vida de las clases populares. La educación superior era gratuita antes de la llegada del sistema neoliberal y l@s docentes recibían salarios dignos hasta que se les impuso la política neoliberal del tope salarial que hoy sigue aplicando y defiende el gobierno “justo” de la 4T. En tales condiciones, disminuyen las posibilidades de que la educación superior que imparte el estado mantenga la garantía de calidad que ha sido reconocida por décadas en las universidades públicas de nuestro país.

Claro que sorprende que personas que se educaron en esas universidades públicas, hoy quieran imponernos proyectos muy lesivos para nuestro medio ambiente. Se intentó con el proyecto de las tres presas en Sonora y se está intentando poner en riesgo la bahía de Ohuira, un sitio Ramsar, con la pretendida instalación de una megaplanta de amoniaco (que produciría 2,200 toneladas diarias de esa sustancia química). Este domingo, el Pueblo Originario Mayo lanzó un ultimátum al gobierno federal para que en una semana le de solución a este conflicto a favor de la preservación de este importante territorio indígena. 

Lo diría claramente una joven de 13 años en la movilización de este domingo 7 de junio en Topolobampo. Hoy tengo 13 años y ya me da miedo mi futuro, ¿cómo va a ser mi vida en 20 años?, me dicen que la planta de amoniaco es el futuro, pero yo si quiero llegar a vieja. Ellos, los adultos, ya tuvieron su aire limpio, ya tuvieron su playa, su mar lleno de peces. No quero ser esa generación que vio morir la bahía de Ohuira, quiero ser esa generación que la salvó.

Por esa joven y por millones de jóvenes y niños que son el futuro de nuestro país no podemos darnos el lujo de perder la esperanza y, por lo mismo, hay que exigirle a la 4T que no se aleje del Pueblo Sabio.

O la transformación es integral o esas grandes grietas que hoy vemos nos pueden llevar a esa tragedia que están viviendo en Bolivia, Ecuador y la Argentina, donde la izquierda se alejó del Pueblo y le abrió la puerta a la Ultraderecha.