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El PT y el PVEM: Victoria con sabor a divorcio y aroma de roomies en la 4T (bey, bey PT)

SocioLOZAndo

La reforma electoral de Claudia Sheinbaum al ser rechazada, el escenario político para 2026 y las elecciones intermedias de 2027 entran en una fase de reconfiguración profunda basada en la confrontación velada pero directa.

AUTOR: José de Jesús Loza Sánchez

El PT y el PVEM, aunque lograrían su objetivo de supervivencia inmediata, el costo político sería el más alto de su historia: pierden ganando; pues serán señalados por las bases de Morena como "traidores" que priorizaron sus privilegios (dinero y pluris) por encima del proyecto de nación. Sin la alianza con Morena, estarían en riesgo real de perder su registro, ya que no tendrían la "vida eterna" garantizada por la reforma fallida ni el arrastre de los votos del partido mayoritario. 

En cuanto a la oposición (PAN, PRI, MC) el rechazo de la reforma representa un triunfo simbólico, pero no necesariamente electoral, es un respiro táctico; se presentarían como los "salvadores de la democracia" y las instituciones (INE). Sin embargo, aunque ganen esta batalla legislativa, seguirán enfrentando el problema de su baja aprobación ciudadana. 

Plan B: el contrato de roomies 2027, un preámbulo del acta de divorcio al 2030

Ante ello, la narrativa oficial, por una parte, no usa públicamente el calificativo de traidores o traición al PT y al PVEM y su actuar ante la propuesta de reforma electoral del poder ejecutivo, simplemente los "señalarán como los responsables y que están en su derecho"; por otra parte, al igual que ocurrió en el sexenio anterior, su narrativa se enfoca en el Plan B un combo modificador de leyes secundarias, donde no requiere el voto de la oposición ni de la alianza, el ejecutivo y la bancada de Morena buscarán implementar la austeridad republicana a través del control presupuestal que ejerce la mayoría de Morena en la Cámara de Diputados. Esto, afectaría directamente a los partidos “aliados” (PT y PVEM) principalmente a través de la reducción de sus recursos financieros y el desgaste de su imagen pública ante la base electoral de la Cuarta Transformación.

Este paquete de modificaciones legales se enviará al Senado para su análisis y eventual aprobación una vez que se procese formalmente en la Cámara de Diputados; las leyes secundarias que se verán modificadas como parte de este paquete legislativo son principalmente:

Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales (LGIPE): Se busca modificar la estructura administrativa del INE para reducir costos, incluyendo ajustes en el servicio profesional electoral y la eliminación de áreas redundantes.

Ley General del Sistema de Medios de Impugnación en Materia Electoral: Se ajustará para agilizar los procesos de resolución de conflictos electorales y adecuarlos a las nuevas disposiciones de la fiscalización centralizada.

Ley General de Partidos Políticos: Aunque Ricardo Monreal ha señalado que algunos cambios drásticos en financiamiento requerirían consenso constitucional, se analizan ajustes administrativos en el manejo de recursos y fiscalización.

Es decir, el "Plan B" se centrará en los siguientes puntos operativos que pueden cambiarse por ley secundaria:

Reducción del Gasto Público: Recorte en los presupuestos de los Congresos locales y disminución del número de regidurías en los municipios de todo el país.

Ajustes al INE: Modificaciones estructurales para descentralizar funciones y reducir el número de consejeros o áreas operativas costosas.

Fiscalización Centralizada: Fortalecimiento de las capacidades del INE para auditar el origen y destino de los recursos de los partidos de forma directa y expedita.

Servicio Profesional Electoral: Reestructuración de la carrera civil de los funcionarios electorales para optimizar la plantilla laboral.

Los Plurinominales en el Plan B: causa de la separación entre las élites plutocráticas plurinominal

Entre la Austeridad Administrativa y el Control de la Representación

Ante la obviedad de que el PT y el PEVM se opondrían a al reforma electoral, La estrategia legislativa del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum y su equipo de asesores desde el inicio del anuncio de dicha reforma se concentraron en el "Plan B", un paquete de modificaciones a leyes secundarias como la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales (LGIPE).

Este movimiento permite a Morena avanzar con su mayoría simple, prescindiendo de la necesidad de negociar con sus aliados del PT y el PVEM para alcanzar la mayoría calificada. El eje central de este debate no es solo la reducción del gasto del Instituto Nacional Electoral (INE), sino la tensión sobre el método de elección de los diputados plurinominales y la innovadora integración de la consulta popular en materias tradicionalmente restringidas.

La viabilidad técnica y el sacrificio de las Listas Abiertas

Uno de los puntos más disruptivos de la propuesta original, impulsada por figuras como Hamlet Almaguer, fue la introducción de listas abiertas para la asignación de los 200 diputados plurinominales; en este modelo, el ciudadano no solo votaría por un partido, sino que podría elegir el orden de los candidatos de la lista, eliminando el control de las cúpulas de la élites partidistas sobre los “curules regalados".

Desde una perspectiva jurídica, esta propuesta es técnicamente viable bajo el argumento de la "Libertad de Configuración" del Congreso; esto en el sentido de que el Artículo 52 constitucional establece la existencia de 200 diputados por representación proporcional pero no especifica si la lista debe ser cerrada o abierta, se argumenta que la ley secundaria tiene la facultad de definir el "cómo".

Por otra parte, con la nueva conformación de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) —tras la Reforma Judicial de 2024 que resultó en un pleno de 9 ministros con una mayoría afín al proyecto de la Cuarta Transformación—, una impugnación contra las listas abiertas probablemente habría sido validada bajo el principio de fortalecer el voto ciudadano; sin embargo, a pesar de su viabilidad legal, Morena decidió eliminar la propuesta de listas abiertas del paquete enviado al Senado.

 

Perfiles de afinidad partidista de la Nueva Corte

Ministro(a) 

Origen/Afinidad

Perfil

Hugo Aguilar Ortiz (Presidente)

Morena / 4T

Ganador con mayor votación en 2025.

Lenia Batres Guadarrama

Morena / 4T

Exconsejera de la Consejería Jurídica del Ejecutivo.

Yasmín Esquivel Mossa

Morena / 4T

Ministra con trayectoria cercana al Ejecutivo.

Loretta Ortiz Ahlf

Morena / 4T

Experta en derecho internacional y fundadora de Morena.

María Estela Ríos González

Morena / 4T

Exconsejera Jurídica de la Presidencia.

Giovanni Azael Figueroa Mejía

Elegido por Voto Popular

Nuevo integrante del pleno.

Irving Espinosa Betanzo

Elegido por Voto Popular

Nuevo integrante del pleno.

Arístides Rodrigo Guerrero García

Elegido por Voto Popular

Nuevo integrante del pleno.

Sara Irene Herrerías Guerra

Morena / 4T

Integrante de la nueva mayoría.

 

Esta decisión no fue jurídica, sino de pura realeza realpolitik y supervivencia de la coalición; es decir, en primer lugar, el PT y el PVEM ejercieron lo que se describe como un "chantaje político", amenazando con romper la alianza para 2027 si se tocaba el método de lista cerrada, el cual es su seguro de vida para garantizar posiciones a sus cuadros dirigentes sin someterlos al voto directo; en segundo lugar, las listas cerradas son una herramienta vital de control interno para la dirigencia de Morena, permitiendo negociar cuotas con grupos específicos y asegurar la disciplina legislativa, ya que el lugar de un diputado depende de la cúpula y no del electorado.

Consulta Popular: La reinterpretación progresiva del derecho a la participación como Estrategia Electoral

Ante la imposibilidad política de modificar el sistema plurinominal mediante la ley secundaria, la administración de Sheinbaum ha optado por integrar la consulta popular como un mecanismo de presión externa; mas, el obstáculo principal, en apariencia, es el Artículo 35 constitucional, que prohíbe explícitamente consultas en "materia electoral".

Para sortear este candado, la estrategia de Morena consiste en una reinterpretación progresiva del derecho a la participación; es decir, redactar la pregunta de la consulta popular no como un tema de representación política, sino como un asunto de austeridad republicana y gasto público, áreas que sí son consultables.

En lugar de preguntar por la eliminación de diputados, la propuesta se enfocaría en si el ciudadano está de acuerdo en reducir el gasto excesivo en la burocracia legislativa para destinar ahorros a programas sociales; esta jugada busca un doble objetivo: por un lado, se apoya en la mayoría de la SCJN (donde figuras como Lenia Batres y Hugo Aguilar Ortiz podrían validar la constitucionalidad de la pregunta bajo criterios de armonización constitucional (democracia participativa) para legitimar el proceso; en otras palabras,  buscarán una lectura que armonice el derecho a la consulta con las facultades de austeridad del Ejecutivo, dándole una validez social ampliada a la pregunta.

Por otro lado, funciona como una herramienta de movilización electoral para 2027 al incluir una boleta adicional el día de la elección intermedia; de este modo, Morena asegura que su base salga a votar motivada por la narrativa de "quitarle privilegios a los de arriba", generando un mandato social que obligue a la siguiente legislatura a realizar los cambios constitucionales que hoy son inviables. En este sentido, se sostiene que el derecho del ciudadano a decidir sobre los recursos del Estado (Art. 134 Const.) debe prevalecer sobre interpretaciones restrictivas, garantizando un mandato popular directo.

De acuerdo con la Ley Federal de consulta popular (que el Plan B busca modificar), la Corte tiene 20 días naturales para resolver sobre la constitucionalidad de la pregunta una vez que el Congreso se la envíe. Por tanto, la consulta popular se puede entender como un mecanismo de presión política, y no como un cambio legal inmediato; con ello, busca ganar la "guerra de narrativa" para que, en la elección intermedia, el tema central no sea la economía o la seguridad, sino el privilegio de los políticos.

En sí, el Plan B representa un repliegue táctico, pues se sacrificó la democratización interna de las listas abiertas a los plurinominales para mantener la paz con los aliados y el control vertical del partido, trasladando la batalla por la eliminación de los plurinominales al terreno de la narrativa de austeridad y la movilización popular.

 

Reforma “de operación” y austeridad: limitar presupuestos, reducir cargos locales, acotar salarios y prestaciones, y abrir más espacio a consultas ciudadanas.

Tema central

Plan A (iniciativa original)

Plan B (nueva propuesta)

 

Tema central

Plan A (iniciativa original)

Plan B (nueva propuesta)

Nivel de cambio

Constitucional, rediseño del sistema federal 

Leyes secundarias, ajustes administrativos 

INE y OPLE

Recortes y reestructura de funciones 

Sin rediseño constitucional del INE, foco en congresos y cabildos ​

Plurinominales

Cambio profundo al método de asignación 

No es el eje; énfasis en cargos locales ​

Financiamiento a partidos

Recorte directo de ~25% y cambio de fórmula 

Consultas para que ciudadanía opine sobre montos 

Austeridad

Recortes al aparato electoral federal 

Topes y recortes a congresos locales, regidores y salarios 

Participación ciudadana

Mecanismos incluidos en paquete amplio 

Fortalecimiento explícito de consultas y revocación de mandato

 

Simpatizantes de Morena y la 4T

En consecuencia, PT y PVEM serán etiquetados por la base morenista, por simpatizantes y por youtuberos pro 4T como traidores (incluido Ricardo Monreal) que antepusieron sus privilegios económicos y sus curules plurinominales al proyecto de nación que fue votada en 2024 por 36 millones de electores, y que, en 2026, de acuerdo con diversas encuestas, por un 80% de la población mayores de 18 años de edad que consideran viable una reforma electoral. Los simpatizantes amlistasen las urnas tomaran revancha no votando por el PT y por en algunos casos por el PVEM.

En tanto, el "ala dura y puritana" de Morena respaldan la postura de que el rechazo de la reforma electoral es el escenario ideal para limpiar la coalición y activar la narrativa de la "purificación". Por consiguiente, esto permitiría al partido mayoritario argumentar que ya no está obligado a ceder distritos competitivos a sus aliados. Hay que recordar que, en 2024, Morena le "regaló" competitividad al PVEM y al PT.

 

Escenario pos desecho de reforma electoral

Actor 

Ganancia al NO aprobarse

Pérdida al no ser aprobada

PT / PVEM

Mantienen financiamiento y plurinominales.

Pierden la confianza de Sheinbaum y la alianza para 2027.

Oposición

Evitan el control total de Morena sobre el INE.

Quedan ante la ciudadanía como defensores del gasto partidista.

Morena

Recibe una "bandera de lucha" para las intermedias.

Sufre su primera gran derrota legislativa del sexenio.

 

Probabilidades y escenarios en 2027-2030 para el PT y PVEM

 A pesar de que el pasado 16 de marzo el PT y el PVEM junto con Morena hayan manifestado en rueda de prensa y de manera protocolaria al viejo estilo de la política neoliberal un apoyo total al plan B y a la presidenta Sheinbaum es probable que en 2027 sea la última elección en que el Morena establece alianza con el PT y el PVEM en manera general, sin embargo, serán en las regiones y distritos estratégicas donde se desprende la alianza con el PT y con el PVEM en razón de que los propios simpatizantes más informados y activos no sufragarán por estos partidos por su falta de congruencia ideológica con la 4T y su traición a los compromisos acordados en el PLAN C de la campaña del 2024. 

Sin el paraguas de Morena, ambos partidos entran en zona de peligro de extinción; el PVEM tiene un voto duro más clientelar y estructurado (estimado en 4-5%), basado en liderazgos locales; en tanto el PT tiene un voto ideológico y de bases sociales muy localizado (estimado en 3%) y está en mayor riesgo de perder el registro nacional.

Es evidente que solos, no ganarán ninguna gubernatura; su fuerza es regional (como el PVEM en San Luis Potosí o Chiapas), pero en una elección federal intermedia sin aliado mayoritario, su estructura se pulveriza, el PVEM podrán ganar un puñado de distritos de mayoría, quizás 3 o 4 en Chiapas/SLP y el PT ninguno; su supervivencia dependería totalmente de los plurinominales que queden en el sistema actual.

Escenario: Alianza de los "huérfanos" (PT + PVEM)

Si se unen para sobrevivir sin Morena podrían alcanzar un 7-9% de votación nacional; lograrían mantener el registro con holgura y formar una bancada bisagra de unos 25-30 diputados, mas, perderían todo el acceso al presupuesto masivo que les da ir con el ganador.

Escenario: Alianzas natura neoliberal (PVEM+PAN/MC o PT+MC)

Históricamente el PVEM ha formado coaliciones tanto con el PAN como con el PRI en distintos momentos clave; con el PAN formó la “Alianza por el Cambio” para las elecciones presidenciales del año 2000, apoyando la candidatura de Vicente Fox, quien resultó ganador, con el PRI en 2003-2018 tras romper con el PAN al inicio del sexenio de Fox, el PVEM inició una larga etapa de colaboración con el PRI:

Elecciones legislativas de 2003 y 2009: Alianzas parciales para el Congreso.

Elección presidencial de 2006: Coalición "Alianza por México" con Roberto Madrazo.

Elección presidencial de 2012: Coalición "Compromiso por México" con Enrique Peña Nieto, donde el PVEM fue fundamental para el triunfo.

Elección presidencial de 2018: Formó parte de la coalición "Todos por México" apoyando a José Antonio Meade.

Por su parte, el PT ha sido un aliado del PRD, pero ha tenido acercamientos o alianzas locales con los otros bloques; por ejemplo, con el PAN aunque no ha tenido alianzas a nivel presidencial, sí ha participado en coaliciones opositoras locales junto al PAN y el PRD para derrotar al PRI en diversos estados, está el caso de Nayarit en 2017, formaron parte de la alianza que llevó a Antonio Echevarría a la gubernatura; con el PRI Históricamente no ha sido un aliado formal en elecciones federales, sin embargo, en 2015, tras estar en riesgo de perder su registro, hubo reportes de un acercamiento estratégico con el PRI para buscar sobrevivir políticamente antes de consolidar su alianza actual con Morena.

Así entendido, una alianza PVEM + PAN o MC en este momento, parecería un escenario difícil pero no imposible, por ejemplo, en San Luis Potosí o Chiapas podría retener fuerza local, sin embargo, es posible que su base de votantes que apoya a la 4T los abandonaría. De realizarse, sería una alianza de élites plutócrata plurinominal para conservar el registro y mantenerse en el tablero del poder.

 

Escenario 2027-2030 para el PT y PVEM

Escenario

Probabilidad de Registro

Gubernaturas

Diputados (estimados)

Solos

PVEM (Alta) / PT (Baja)

0

10 - 15 cada uno

Alianza PT+PVEM

Alta

0

25 - 30

PVEM + Oposición

Media (Costo alto)

1 (SLP)

20

 

Si Morena decide ir solo en 2027, el "voto de castigo" de los simpatizantes de la 4T contra el PT y PVEM podría ser letal, dejándolos por debajo del 3% constitucional; para el PVEM, la supervivencia sin Morena no es una cuestión de ideología, sino de feudos territoriales, a diferencia del PT, que es más disperso, el Verde ha construido "islas de poder" donde su estructura es más fuerte que la de cualquier otro partido. Si Morena les da la espalda en 2027 y en 2030, los estados donde el PVEM tiene los "músculos" para sobrevivir e incluso ganar son:

San Luis Potosí (el bastión absoluto) es la fuerza dominante, por encima de Morena, tienen el control de la estructura de programas sociales locales y las alcaldías más importantes, en 2027 ganarían la mayoría de las diputaciones locales y federales del estado yendo solos. Es el único estado donde no necesitan a Morena para existir; es el único estado donde el PVEM tiene control casi total del aparato estatal, sus municipios clave son Soledad de Graciano Sánchez (cuna del gallardismo), San Luis Potosí (capital), Ciudad Valles y Matehuala; controlan los 7 distritos del estado (destacando el Distrito 02 y 06); tienen mayoría en el congreso local, especialmente en los distritos de la zona metropolitana (Distritos02, 03, 04, 05,06). Una alianza PVEM-Oposición borraría a Morena del mapa estatal en 2027.

El otro estado es Chiapas (el feudo de Manuel Velasco), aunque Morena es muy fuerte aquí, el PVEM conserva una estructura histórica (heredada del sexenio de Velasco) que sigue viva en las zonas rurales y comunidades indígenas; el PVEM podría ganar entre 4 y 6 distritos federales por mayoría relativa; con una alianza con PAN/PRI/MC en Chiapas sería letal para Morena, ya que el Verde conoce las "mañas" del territorio mejor que nadie. Podrían arrebatarle a la 4T el control del congreso local. A pesar de la fuerza de Morena, el PVEM mantiene una estructura de "voto verde" rural muy potente; sus municipios slave son Comitán de Domínguez, Palenque, Villaflores y San Cristóbal de las Casas; tienen fuerza histórica en los distritos federales de Ocosingo (Distrito 03) y Bochil (Distrito 11), en sistritos locales controlan zonas de los Altos y la Frailesca. Aliados con la oposición, podrían arrebatarle a Morena hasta 15 de los 24 distritos locales.

Un estado más es Quintana Roo, en municipios como Cancún (Benito Juárez) y Puerto Morelos, el PVEM ha cogobernado y tiene cuadros propios muy posicionados; si van solos, se dividiría el voto entre Morena y verde y esto podría entregarle triunfos a Movimiento Ciudadano, que tiene fuerza urbana en la región. El PVEM ha colonizado políticamente el norte del estado; sus municipios clave son Benito Juárez (Cancún) —donde tienen cuadros muy fuertes— y Puerto Morelos; tienen Influencia directa en el Distrito Federal 04 (Cancún) y sominan distritos clave de la zona hotelera y urbana de Cancún. Si el PVEM se une a MC o al PAN, Morena perdería el control de la joya económica del Caribe mexicano.

En el caso del Estado de México (Fuerza distribuida del PT y PVEM) es el estado con más distritos del país y donde los aliados aportan votos marginales pero decisivos: municipios clave (PT): Tenango del Valle, Metepec (fuerza histórica) y zonas de Ecatepec; los municipios clave del PVEM son Malinalco, Tepotzotlán y Huixquilucan (donde tienen acuerdos locales); Distritos Federales, en tanto el PT aporta el triunfo en distritos como el 27 (Metepec) y el 05 (Teotihuacán). Si estos partidos se mueven a la oposición, Morena perdería la mayoría calificada en el Congreso Local (Toluca), bloqueando las reformas de la gobernadora.

Zacatecas y Durango son bastiones del PT, tiene aquí su voto más ideológico y leal; sus municipios clave son Loreto (Zacatecas) y la zona de la Comarca Lagunera en Durango (Gómez Palacio); además, controlan distritos mineros y rurales en el sur de Zacatecas. Una alianza PT-MC en estos estados sería un "tercer bloque" que dividiría el voto de izquierda, permitiendo que el PRI o el PAN recuperen distritos federales.

Mapa 2027 de la Alianza berrinchuda

Estado

Fuerza Dominante

Impacto en 2027

San Luis Potosí

PVEM

Control total; Morena queda como 3ra fuerza.

Chiapas

PVEM

Morena pierde la mayoría en el Congreso Local.

Edomex

PT / PVEM

La oposición recupera el "Corredor Azul" ampliado.

Q. Roo

PVEM

Fractura en el control del Caribe; avance de MC.

Zacatecas

PT

Debilitamiento del grupo monrealista.

 

El cálculo de los Plurinominales Si el PVEM va solo y logra mantener su voto duro (que oscila entre 1.8 y 2.2 millones de votos a nivel nacional), su verdadera fuerza no estaría en los distritos que gane (que serían pocos, tal vez 10-12), sino en que el sistema actual de 200 plurinominales les daría una bancada de entre 25 y 35 diputados; esto los mantendría como la bisagra de oro, en consecuencia Morena ya no tendría mayoría calificada y tendría que negociar/comprar cada reforma constitucional al PVEM, pero ahora a un precio mucho más caro (dinero, notarías, puestos en el gabinete).

El PVEM aliado con PAN o MC

Si el PVEM se siente traicionado por Sheinbaum y se alía con el PAN o MC en estados como Guanajuato, Jalisco o Nuevo León el Verde aporta ese 3% o 4% que suele ser la diferencia entre ganar o perder una gubernatura o una alcaldía clave; no buscarían ganar la presidencia, sino quitarle la mayoría a Morena para obligarlos a negociar.

Escenario de la ruptura: guerra fría de la 4T

Ante el berrinche del PT y del PVEM es probable una atmosfera de "guerra fría" legislativa, el costo para Sheinbaum sería gobernar el resto del primer trienio del sexenio sin la posibilidad de volver a tocar la Constitución.

Si bien la "traición" de los aliados no le daría la presidencia a la oposición, sí les entregaría el control de 3 a 5 congresos estatales y le quitaría a Sheinbaum la capacidad de ganar distritos clave en el centro y sur del país, obligándola a una negociación constante distrito por distrito, municipio por municipio, congreso local por congreso local.

Mayoría calificada de la 4T sin el PT en 2027: una deseable necesidad  

Como es sabido, la Constitución prohíbe que un partido o coalición tenga un porcentaje de escaños que exceda en más de 8 puntos su porcentaje de votación nacional emitida; en ese sentido, para que Morena y el PVEM logren la mayoría calificada solos, necesitarían obtener al menos el 58.7% de la votación nacional; por lo tanto, para que Morena y aliados logren la mayoría calificada (dos terceras partes del Congreso) en las elecciones federales de 2027, necesitan obtener al menos 334 diputados de los 500 escaños y 86 senadores de los 128 totales.

Las proyecciones y el clima político indican un escenario favorable, pero con retos; diversas mediciones perfilan a Morena como el partido favorito para renovar la Cámara de Diputados en 2027, manteniendo una ventaja significativa sobre la oposición. A pesar del optimismo, Morena y la 4T para garantizar mayoría calificada requiere técnicamente aliados. 

¿Para qué mantener alianza con PVEM y no con el PT?

No mantener la alianza con PVEM significa un hueco de 8 puntos, lo que mata automáticamente cualquier posibilidad de mayoría calificada (334 diputados); romper alianza con el PT es arriesgar 5 puntos, lo cual es más factible recuperarlos al refrescar y revitalizar la 4T con alianzas con grupos políticos y ciudadanos regionales; es decir, desde la perspectiva realpolitik de la votación histórica y las reglas de sobrerrepresentación Morena lograría la mayoría calificada (334 diputados) aliándose a nivel nacional únicamente con el PVEM en 2027, y aliándose a nivel regional con partidos y agrupaciones políticas locales, así como con grupos facticos, organizaciones sociales y ciudadanas a nivel local ya sea por estado, por municipios y/o por distritos.

Escenario numérico basado en 2024 y con proyecciones 2027

En la elección de 2024, la coalición completa (Morena + PVEM + PT) obtuvo la mayoría calificada en la Cámara de Diputados, el PT aportó 51 diputados.

Sin el PT, Morena y el Verde hubieran ido solos en 2024, se habrían quedado con aproximadamente 313 curules (combinando mayoría relativa y plurinominales), les habrían faltado 21 diputados para alcanzar los 334 necesarios para reformar la Constitución, lo cual se puede lograr en alianzas fácticas con partidos locales, agrupaciones y grupos facticos políticos regionales.

Históricamente, Morena y el PVEM juntos rondan el 50-53%. Forzar la mayoría calificada sin el 3-5% que aporta el PT obligaría a Morena a ganar casi todos los 300 distritos de mayoría relativa, algo aparentemente difícil en estados como Jalisco, Querétaro o Guanajuato, pero posible con alianzas con grupos políticos regionales, las cuales aportarían igual o más porcentaje de votación, así como absorber cuadros y votantes del Partido del Trabajo para que ese voto migre directamente a Morena, lo cual no sería difícil.

Si Morena rompe alianza con el PT por el conflicto de la Reforma Electoral y el Plan B, el escenario más probable es que Morena y PVEM retengan la mayoría absoluta (más de 251 votos), pero es poco probable que entre los dos logren la mayoría calificada sin otro(s) aliados, a menos que logren una votación histórica superior al 58% o que la oposición se fragmente al grado de perder casi todos los distritos de mayoría, lo cual es viable con la aparición de nuevos partidos políticos[1] y la fragmentación de la oposición representan un factor decisivo en la realpolitik para el Congreso de 2027, en el sentido de que con nuevos partidos no solo atomiza el voto opositor, sino que facilita matemáticamente que la coalición Morena-Verde y nuevos aliados regionales alcance la mayoría calificada, pues los nuevos partidos suelen "alimentarse" del electorado desencantado de las marcas tradicionales, por ejemplo, para el PAN y el PRI al competir contra nuevas opciones de centroderecha o conservadoras, sufren una fuga de votos que les impide ganar distritos de mayoría relativa.

Si la oposición compite dividida (sin una gran alianza PAN-PRI-MC), Morena gana por simple dispersión de su competencia, para Movimiento Ciudadano (MC) los nuevos partidos locales o ciudadanos (como los que intentan resurgir tras perder el registro en 2024) compiten directamente por el mismo mercado de votante joven e independiente que sostiene a MC. 

La entrada de estos 3 partidos nacionales y las nuevas versiones de partidos locales beneficiará indirectamente a la coalición Morena-Verde de la siguiente manera: efecto pulverización del voto opositor: en un sistema donde el que tiene más votos gana el distrito (aunque no tenga el 50%+1), si los nuevos partidos le quitan apenas un 3% o 4% al PAN o al PRI, Morena gana distritos que antes eran competitivos; o sea, no le quitan votos a la 4T, sino que fragmentan el voto del PAN y MC; efecto distrital: al haber más logos en la boleta, el "voto duro" de Morena se vuelve más valioso, permitiéndoles ganar distritos de mayoría con porcentajes menores de votación; una mayoría calificada con el PVEM y nuevos aliados: si Morena, el Verde y nuevos aliados ganan la gran mayoría de los 300 distritos de mayoría relativa debido a la división opositora, necesitan menos votos plurinominales para llegar a los 334 diputados

 

[1] Hasta el 27 de febrero de 2026, fecha límite establecida por el Instituto Nacional Electoral (INE), se perfilan tres organizaciones principales para aparecer en la boleta federal de 2027. Estas fuerzas, mayoritariamente de corte conservador o derecha, ya suman juntas más de un millón de militantes: Frente Cívico Nacional (FCN): Liderado por figuras del bloque opositor, busca consolidarse como la principal alternativa ciudadana tras la crisis del PAN y PRI; México Lectura y Cultura (Vía Familia): Una organización con fuerte base religiosa y conservadora; y Sociedad Civil México: Enfocada en movilización digital y sectores de clase media urbana.