Ser humano
CON-CIENCIA DIVERTIDA - Viernes, 03 Junio 2016 05:08
MI RUTINA MATINAL - Viernes, 03 Junio 2016 04:24
QUIERES PROSPERAR, AYÚDATE - Jueves, 24 Septiembre 2015 02:47
La Falta de Oportunidades - Jueves, 24 Septiembre 2015 02:18
Trabajando juntos - Jueves, 24 Septiembre 2015 01:46

GOBIERNOS SIN GOBIERNO

En los últimos años ha sido una constante de nuestro Gobierno la minimización de los graves problemas. El último de estos ha sido el desfalco masivo al erario público expuesto por los #Panamapapers, el cual ha sido considerado como una de las mayores filtraciones en torno a paraísos fiscales utilizado a nivel mundial para la creación ilegal de empresas fantasmas por parte de actores de gran peso en la élite pública, privada y social.

 

A pesar de ello, nuestra atención no debe de focalizarse en este asunto. Y es que naturalmente aunque la polémica de desfalco o modus operandi sólo se concentra en el cometido por el que ha sido catalogado como el “contratista favorito” de Peña Nieto, a partir del vínculo que se generó a través de una cuantiosa “Casa Blanca” entre el mandatario con el contratista; lo evidente es que todo apunta a la existencia de no un solo caso Cantú, sino muchos casos Cantú y esto permitido por las leyes mexicanas.

Lo anterior no va encaminado a ignorar el tema, sino a involucrarnos en él ¿Cómo? Incidiendo en que cambie el marco jurídico traducido en uno eficaz que pueda hacer frente a los problemas y evitar a que nuevamente declare el secretario del SAT u otros, que es imposible castigar delitos porque la ley no lo tipifica como tal, dando cabida por ende a la impunidad.

El contexto en el que se vive actualmente en el país nos exige como ciudadanos hacer una redefinición en nuestra forma de organización para actuar y exigir políticas públicas que atiendan nuestras demandas. No podemos seguir escudándonos bajo el clásico argumento de que: “Para qué sirve que hayan descubierto o señalado tal persona o delito si de todas formas el Gobierno no hace nada”. El cual de cierta manera es acertado, ya que tiene cierta lógica

Debemos concebir un equilibrio entre Gobierno y sociedad, como entes conectados para hacer en las decisiones. No podemos esperar que el Gobierno nos dé resultados de justicia si seguimos siendo más permisibles y tolerantes ante los pobres resultados de sus funciones y desempeño en las mismas. Confiar que el Gobierno castigará a funcionarios públicos y políticos es metafóricamente confiar en que un criminal se castigará así mismo. Lo cual evidentemente no sucederá. No podemos permitir que el Estado siga siendo juez y parte de sus acciones.

Debemos hacer y exigir se atiendan nuestras demandas ciudadanas. Tal y como lo hicieron los islandeses a través de una movilización masiva donde hicieron notar el descontento hacia su Primer Ministro por el desvío de fondos en gran medida y llevar la quiebra a la isla. Pese a que lo anterior no es, para algunos, algo viable, lo cierto es que sí lo es.

Para muchos la destitución o renuncia es algo inalcanzable. Hay que notar que este argumento lo tratan de sustentar con el hecho de que en Europa sí es posible que estas cosas sucedan debido a que ellos se rigen bajo un sistema parlamentario, el cual les permite que ocurran estos cambios. Un sistema de Gobierno no debe ser motivo para inhibir la aplicación de la justicia. Independientemente de que los sistemas de Gobierno difieran unos de otros, esto no debe ser sinónimo para evitar o no demandar que la justicia sea una garantía y una realidad para las personas donde al mismo tiempo se respeten los derechos humanos.

La justicia siempre será en esencia, y por siempre, la misma. Pese a que el término ha generado mucho debate históricamente entre filósofos, políticos, juristas etc., que van desde Ulpiano en la antigua Roma,  hasta el estadounidense John Rawls con su enfoque equitativo; el resultado de su aplicación residirá en aquel que sea exigido y velado por las personas bajo el respeto y reconocimiento de los derechos humanos. 

Por ello, la importancia de la vigilancia ciudadana frente el actuar del Gobierno. Recapitulando lo mencionado al inicio respecto a redefinir nuestro actuar o formas de exigir, podemos señalar como recomendaciones la apropiación de aquellos métodos que han resultado efectivos como manera de coordinar el canal de entendimiento entre gobierno y gobernados:

-Acompañamientos ciudadanos durante la toma de decisiones para temas a legislar.

-Audiencias Públicas

-Evaluación del desempeño público acompañado de sanciones equivalentes a la falta u omisión de sus atribuciones.

-Rendición de informes sólidos respecto a las agendas propuestas por los ciudadanos, no por los partidos políticos o gobiernos en turno.

-Reuniones cada tanto entre representantes y representados para rendir cuentas de lo avanzado en cada legislación y conocer nuevas inquietudes.

Las anteriores sólo representan propuestas que fácilmente pueden ser viables, partiendo de que cualquier alternativa siempre será considerada una posible solución a los problemas a resolver, entonces ¿Qué impediría su aplicación? 

Atender las agendas de los partidos políticos y no la de la sociedad, siempre será un reto para consolidar la efectiva democracia; de lo contrario presenciaremos Gobiernos sin gobierno.

AUTORA: Marlene A. León Fontes.

Visto 582 veces
Valora este artículo
(2 votos)
Publicado en OPINIONES

Community Blog



Who's Online

Tenemos 59 visitantes y ningun miembro en Línea

Get connected with Us

Subscribe to our newsletter

Hot events

Style Setting

Fonts

Layouts

Direction

Template Widths

px  %

px  %