LA CULTURAL

LA CULTURAL (30)

Hace diez años realicé un mural en el interior de la casa de la cultura en la Villa de Ahome, a la distancia creo que el mural ha cumplido su objetivo, en esa época estaba muy empapado del muralismo Mexicano y sus ideales. Es el único mural que pude realizar hasta concluirlo, mi intención era pintar muchos más en todo el municipio, pecaba de ingenuo. Sin embargo tenía el entusiasmo, después comprendí que tenía que ser más realista y objetivo. Había quedado claro para mí que un mural de la manera que lo proyectaba requería de muchos recursos, mi pretensión técnica a sido siempre la búsqueda de resultados de alta factura y  cuidar la preservación de la obra para las futuras generaciones.

Alejandro Álvarez (Los Mochis 1984), Oriundo de la Villa de Ahome, Sinaloa, donde a temprana edad se inclino por el arte, motivo por el cual en 2004 ingresa a la carrera técnico en pintura en la Escuela de Artes y Plásticas en la capital sinaloense, pero abandona al año para seguir con su carrera como autodidacta. No obstante en su afán de adquirir conocimientos teóricos y prácticos para el desempeño de su carrera ha cursado distintos talleres nacionales e internacionales de capacitación en los que destacan “realismo” con el maestro español Antonio López en Madrid, España y “Realismo con el Maestro español Golucho en Barcelona en 2019. “Desde el objeto a la bidimensión” con el maestro Luis Felipe Ortega, “Técnicas de pintura” con el maestro Arturo Elizondo, sobre el “Muralismo” con la maestra Oliva Gonzales, éstos tres últimos miembros del Sistema Nacional de Creadores, dentro del Programa de Creadores en los Estados.

Autor: JORGE LUIS HURTADO REYES

El payaso es una luz en el camino de los niños.

Charly Brody entró casi por casualidad a pertenecer a la compañía más prestigiada de payasos, primero como ayudante de cámara, utilero, hasta llegar a fungir como Patiño de Coco Petrof, payaso ruso especialista en alambre, trepe, malabares y acrobacia.

Autor: RICARDO CARRILLO DAMASCO

En el barrio le dicen doña lechuza  porque dicen que habla con los muertos, se viste siempre de amarillo con un tocado negro en la cabeza, su nombre es Remedios, está vieja pero todavía fuerte, tiene los brazos correosos, el pelo negro y abultado, es de carnes gruesas sin llegar a gorda,  y no muy alta, sale todos los días con su carrito lleno de flores y veladoras, siempre se le ve triste, ese carrito es su pequeño negocio que ella misma formó al quedarse sola, su hija ya trabaja y la mantiene a cómo puede pero ella no quiso quedarse sentada nada más esperando el peso.

AUTOR: RICARDO DAMASCO

Juan se pega a la rejas, no quiere hablar, solo mira con rencor a todos los que están en la sala, su mirada está lejana, piensa pero no sabemos que, dentro de la sala es un solo  murmullo, el caso es grave, todos lo saben y por eso miran fijamente hacia las rejas, nadie duda que Juan será declarado culpable, lo que no saben aún es la severidad de la pena que le impondrá la Juez.

AUTOR JORGE LUIS HURTADO REYES

Aquella mañana el viento se encontraba eufórico, lo encontré por mera coincidencia; no me pareció de buen gusto su felicidad, mucho menos ese desplante de belleza e inteligencia, sin embargo, le escuché, no todos los días se tiene la oportunidad de que el viento te murmure al oído.

Autor ANÓNIMO / Publicado en Lundi matin 21 de marzo, 2020

Acallad, queridos humanos, todas vuestras ridículas exhortaciones a la guerra. Apartad todos los deseos de venganza que dirigís contra mí. Extinguid el halo de terror con el cual rodeáis mi nombre. Nosotros, los virus, desde el fondo bacteriano del mundo, somos el verdadero continuum de la vida sobre la tierra. Sin nosotros, nadie habría visto jamás la luz del día, tampoco la primera célula.

AUTOR JORGE LUIS HURTADO REYES

La tarde transcurría de manera lenta, en el parque se escuchaba por doquier la algarabía de los chiquillos con toda su felicidad, por el momento de diversión. En una banca apartados un poco de la gente, Don José y Jorgito disfrutaban de un rico helado de cucurucho.

La magia del payaso no la hace el maquillaje,

el vestuario, ni la roja nariz,

mucho menos los enormes zapatos

con los que chapalea la tristeza…

Autor: Ricardo Damasco

Juan se pega a la rejas, no quiere hablar, solo mira con rencor a todos los que están en la sala, su mirada está lejana, piensa pero no sabemos que, dentro de la sala es un solo  murmullo, el caso es grave, todos lo saben y por eso miran fijamente hacia las rejas, nadie duda que Juan será declarado culpable, lo que no saben aún es la severidad de la pena que le impondrá la Juez.

La compraron en ruinas, era entonces solo bardas desnudas y húmedas, con un pasillo al lado que daba al patio, techado todo a dos aguas entre madera y láminas de cartón. El muro central de tabiques enormes y antiguos, lo único que ha permanecido y ahora divide la estancia del dormitorio. En aquel entonces había un gran patio con tres árboles frutales al fondo, un guamúchil, dos papayas y un melón rastrero enorme y dulce.

 

Llévame muerte adorada entre tus brazos

embriágame con el dulce aroma del olvido

que nadie me recuerde estando muerto

que mejor me recuerden cuando vivo

Como le digo padre,  traigo la muerte en la espalda, la siento, la huelo, yo oía decir antes que la muerte era liviana, pero no, eso de traerla enzartada en el lomo, a todas horas para donde vas,  es cansado y más  cuando ya estás viejo y pesa más la carga.

Realmente no he decir mucho: los rostros despiertan recuerdos de un pasado indestructible y dibujarlos alivia la soledad. Soy Santiago Soberanes, tengo 25 años, docente y psicólogo en Culiacán, Sinaloa, México.

(Cuento)
A las seis de la tarde, era común ver la oscura y siniestra figura del Gato Midas, recostada en la entrada principal del curato, a un costado de la entrada al sótano de la vieja Iglesia de la Lomita.

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