LA CLASE MEDIA EN LA DISMODERNIDAD

Neo-isocracia, informalidad e ilegalidad como legalidad y, hordas urbanoides y deslactosación de clase media causas y efectos de la dismodernidad.

José de Jesús Loza Sánchez*

*Sociólogo, Mtro. en Gestión y Desarrollo Social, doctorando en Arte y Cultura por la Universidad de Guadalajara, Becario Conacyt.

TERCERA PARTE

Los grupos y capas sociales del estrato alto de la clase alta (clase alta-alta) posmoderna, neoliberal, neo-isocrática[1] y novocriolla que ostentan el poder político, cultural y económico en México desde hace 40 años aproximadamente, deslactosan[2] el capital primordial de la clase media moderna, liberal, socialdemócrata y mestiza; es decir, el capital cultural-simbólico, al cual permean, desvanecen, diluyen, distorsionan y que el estrato social clase alta-alta absorbe y se apropia para su beneficio. En otras palabras, existe una lucha de clases velada, sigilosa, aterciopelada y sedativa de un sector y capa social de la clase alta-alta contra la clase media, incluso contra del estrato social bajo de la clase alta-baja (clase alta-baja), las cuales no se han dado cuenta, lucha de clases que se expresa hasta en la cultura del consumo cultural.

Esta clase media se configuró y consolidó a través de la creación y fortalecimiento de las universidades públicas y del desarrollo cultural y de las artes en la era moderna, liberal-socialdemócrata, progresista-revolucionaria de finales del siglo XIX hasta mediados de la década de los ochentas del siglo XX; principalmente entre 1940-1969 la etapa del “milagro mexicano”; es decir, en la etapa en que se desarrollan dos generaciones juveniles que hoy son las que aportan los mayores ingresos del erario público y sostienen una cultura de consumo constante: la “Generación Silenciosa” (nacidos entre 1930-1948) y la Baby Boomers (nacidos entre 1949-1968).

Estas dos generaciones conforman el 85% de lo que defino como clase media sólida; de la que sus descendientes (generación X hasta la generación Centenialls) han sido deslactosados (vulnerados, empobrecidos, fragmentados, despojados y debilitados) en su principal bien capital, el capital cultural, como se explica más adelante, e incluso hasta en su capital simbólico, a estos los defino como clase media liquida; vale decir, que esta clase es el sociespacio en el que reproducen socioculturalmente la nueva fuerza de trabajo incorporado, el esclavo libre desasalariado, y las hordas urbanoides analizadas en la segunda parte de este artículo.

Lo anterior se infiere continuando con el análisis desde la perspectiva económico laboral formal, informal e ilegal; por ejemplo, en la economía formal, en el 2013, la PEA de clase media  representa el 57.1%, de clase alta el 41.5% y la clase baja el 1.4%; en tanto que en la economía informal la clase media es el 57.4%, la clase alta es el 15.9% y clase baja el 26.6%. En 15 años (1997 al 2013) la clase alta en la economía informal mantiene una constante de 3.5 millones de personas, la clase media en la economía informal incorpora a 2.8 millones de personas (de 10.4 a 13.3 millones de personas) y en la economía formal a 2.6 millones de personas (de 4.4 a 7.0 millones de personas)[3].

Como se puede apreciar, la clase media es la de mayor número de PEA en la economía formal que contribuye vía ISR y a la vez es la de mayor PEA en la economía informal; además aporta más PEA en la economía informal que en la formal, lo que significa que la clase media cada día es más vulnerada en su capital económico y simbólico (al carecer de derechos laborales y estabilidad laboral y de ingreso; si bien la clase alta en la economía formal es significativa, gran parte de ella evade y elude impuestos fiscal, como se explica más adelante.

En cuanto a la economía ilegal e ilícita a nivel global representa el 10% de la encomia global (falsificación, prostitución, narcotráfico, trata de personas y piratería), en México genera 600 mil millones de ingresos brutos al año, por ejemplo, la industria del tráfico de drogas se considera la quinta fuente de empleo, se estima que hay más de un millón de personas trabajando de manera directa en la delincuencia organizada, cerca de medio millón son adolescentes y  jóvenes de 12 y 30 años de edad, con sueldos que oscilan entre 8 mil hasta los 100 mil pesos mensuales, se calcula que en el 2008 había 468 mil personas dedicadas directamente a esta actividad, para el 2010 son 600 mil personas; en los últimos 12 años las autoridades han detenido a 4,350 menores que trabajan de “sicarios, halcones y de empacadoras”, se considera que actualmente hay 460 mil menores de edad en el narcotráfico, la mayoría de ellos son de clase baja.

Entre los 9 cárteles mexicanos controlan 43 pandillas a nivel nacional, estos datos sugieren que tanto familias de la clase alta como la clase baja predominan en la economía ilegal, de la clase media es menor la cantidad, aunque en el 2011 se presume que ha aumentado en un 80% su participación, tomando en cuenta la incorporación (voluntaria o forzada –a través del secuestro e intimidación-) de profesionistas (abogados, contadores, administradores, médicos, químicos abogados, contadores, ingenieros en sistemas, constructores, químicos y agroquímicos, notarios, pilotos y administradores, médicos, enfermeras e ingenieros civiles e ingenieros en comunicaciones e incluso albañiles). Si bien esta economía “sombra” genera empleos bien remunerados; las narco-empresa y narco-empleo tampoco pagan impuestos y no aportan alguna contribución fiscal[4].

La delincuencia organizada además de crear un sistema estructural económico, también genera una cultura, un estilo de vida, un consumo cultural de expresión y estética de y en el campo del arte como son las tendencias musical “movimiento alterado”, diseño de moda “narco fashion”, el culto -uso y costumbres- religioso basada en la adoración a la santa muerte y a la imagen de “Jesús Malverde el santo de los narcos” y su romería y fiesta en su capilla el 2 y 3 de mayo[5] decad año, así como un pensamiento ideológico aspiracional, laPostmiseria”; además de práctica sociocultural urbana-rural como son, escuchar corridos en alto volumen en autos, casa y fiestas familiares, tatuarse, usar accesorios decorativos corporales y en autos como pulseras, collares, cadenas o en el diseño gráfico con calcamomias, artes con símbolos de narco (Aka-47, rostro de Malverde, de la santa muerte, la hoja de mariguana, etc.), ver series, documentales, películas, páginas web y redes sociales de narco, leer narco literatura, escuchar y bailar narcocorridos y vestir al estilo y estereotipo del buchón u hombre “alterado”: barba cerrada y gorra o texana negra), y las mujeres moldear su cuerpo como buchona: senos, caderas y maquillaje pronunciados e incluso el hablar “narco caló” y el narco-turismo.

Estas prácticas han permeado en la vida cotidiana y en el consumo cultural de personas y familias que no se dedican al narcotráfico; sin embargo, hoy en día les representa al simular ser parte de la horda de la industria delincuencial un capital simbólico de estatus social alto en cada una de las clases sociales, principalmente en familias de estratos sociales clase alta-baja, clase media-alta, clase media-beja, y clase baja-media, clase baja-alta.

En la sociedad contemporánea cada día las esferas sociales informal e ilegal predominan sobre la esfera social formal en los diferentes campos económicos, sociales y culturales: lo ilegal e informal parecen ser formal, y lo formal parece ser tanto marginal como elitista a la vez; en otro sentido, se vive en dismodernidad; es decir, no hay rumbo y propuesta de modelo de vida alternativa a la modernidad, lo que existe es un embrollo disperso fragmentado de artificios reflejados en acciones y saberes en el que lo bueno ahora es malo y viceversa, todo es permisible y nada  a la vez es permitido.

Los promotores de esto le llaman posmodernidad, diversidad y pluralidad; en otros términos, dismodernidad es disrupción y distorsión disruptiva del modelo de vida y cultura de la modernidad, para explicar más a profundidad esto, a continuación se analizan algunos ejemplos más de la situación sociocultural de la clase media en la dismodernidad.

Lo anterior expuesto grosso modo, muestra la base sustantiva económico-laboral de que en el sistema neoliberal novocriollo mexicano las familias de clase media solida son quienes sostienen prácticamente el gasto público y las políticas de bienestar social del gobierno y mediante el consumo al resto de la sociedad; esto con base al pago de impuestos por poseer un patrimonio familiar (casa, auto, negocio), el pago de impuestos como el Impuesto Sobre la Renta (ISR) a través del ingreso salarial fijo y/o pensión, la contribución de los servicios gubernamentales y los impuestos indirectos como el Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios (IEPS)[6] y el Impuesto al Valor Agregado (IVA).

Las familias de clase alta evaden y eluden el pago de impuestos y crean fundaciones y ONGs para deducir impuestos; y además, a algunas familias les condonan el pago de impuestos; por ejemplo en el 2016, solo el 10% de ellos pagan el ISR[7] y en los últimos diez años el gobierno neoliberal condonó 420 mil millones de pesos (42 mil millones de pesos anuales)[8].

Las familias de clase baja están exentas de impuestos y trabajan en la economía informal[9] e ilegal por lo que no están dados de alta como contribuyentes en la Secretaria de Hacienda, además de que 51.5 millones (41.7%) de mexicanos, el 90% de ellos son clase baja, reciben benéficos de los programas sociales de los gobiernos (federal, estatal y municipal); y también reciben apoyos de las ONGs “sin fines de lucro”[10] creadas y dirigidas por junior’s de familias de clase alta -“mirreyes”, whitemexican, eco-friendly, y activistas sociopolíticos principalmente de corte jesuita -laicos y religiosos- a través de sus fundaciones bajo la figura de empresas socialmente responsable.

Por otro lado, a partir de la década de los ochentas a la fecha; las nuevas generaciones de ésta clase media sólida, se reconfiguran en una clase media líquida -en términos de Bauman-; pues, como se mencionó antes, se deslactosa; su identidad sociocultural de clase media sólida se disuelve por dos vías: por una parte, se fragmenta el estrato social clase media-media vía movilidad social interclase y a su vez vía intergeneracional; por ejemplo, por una parte, en 40 años, varias personas y familias de sus miembros se desplazan al estrato clase media-alta y otra al de clase media-baja; por otra parte, disminuye el índice de natalidad en comparación a la clase alta y baja las cuales el índice es mayor[11],

El trastorno de infertilidad lo padece el 17% de hombres y mujeres en edad reproductiva[12], el 32% son en mujeres, 31% son hombres, y un 25% de los casos los padecen ambas parejas[13], son tres de cada diez parejas quienes no pueden procrear, en 11 años va en aumento. Un factor que más atención hay que tomar en cuenta, además del consumo de las drogas,  es la práctica sociocultural de moda en la clase media el Fitness Gym, el exceso de ejercicio (más de dos horas al día en el Gym) afecta la salud reproductiva en las mujeres   provoca aumento de ciclos anovulatorios y en el hombres el deterioro en la calidad de semen; si bien no desciende considerablemente en número de espermatozoides, tiene una menor velocidad y morfología espermática y defectos en el ADN[14] .

El otro factor a tomar en cuenta ante la necesidad forzada de la práctica sociocultural de consumo fast food y alimentos envasados en plástico y lata[15] -La Mcdonaldización de la sociedad, diría George Ritzer-; estos productos alimentarios que se comen en la oficina, casa y restaurantes, solo, o en familia o con amigos, contienen químicos y al consumir con pequeñas dosis a diario a largo plazo pueden perjudicar a la calidad del semen y los óvulos. Incluso la comida alternativa como la vegetariana incide en la infertilidad masculina[16].

También el comer en puestos callejeros y comprar carne en los supermercados se corre el riesgo de infertilidad debido a que en esos lugares en sí, usan en sus alimentos frutas y verduras cultivadas con herbicidas y pesticidas, carnes de animales de granja y ganado vacuno son engordados con hormonas para su crecimiento intensivo, así como para su venta y consumo masivo; son productos que están además en conservas de lata o envasados en plástico que contienen Bisfenol A[17] que actúa como disruptor endocrino e interfiere en el ciclo hormonal natural.

Ante este factor sociocultural alimentario, junto a la decisión de postergar la maternidad en beneficio de otras metas personales, como se explica más adelante, la tasa de natalidad en la clase media urbana (CDMX, Monterrey y Guadalajara) ha disminuido a 1.6 niños por mujer y la maternidad se ha postergado más allá de los 30 años[18]; además,  un alto porcentaje de hogares han optado por no tener hijos, en el 2016 el 26.3% de ellos son hogares familiares sin presencia de hijos y hogares no familiares[19]; por ejemplo, la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) de los 54.7 millones de PEA en el 2018, el 60% son hombres y 40% mujeres (20.9 millones)[20]; 26.3% de ellas no tiene hijos, el 22.9% tiene dos hijos, 18.5% tiene 3 y el 16.5% tiene sólo uno, el 16% tienen cuatro hijos o más,  por otra parte, el 44.8 por ciento del total de las personas ocupadas son mujeres profesionistas[21]. En “Estadísticas de Natalidad” del INEGI 2016 el 51.7%  de las mujeres profesionistas tienen un hijo, el 35.1% dos hijos, 11% tres hijos, el 02. % cuatro  y cinco hijos y 10.1%  seis y más hijos.

En el 2010 con base al Censo del INEGI, los hogares en que ambos cónyuges (parejas, esposos) trabajan, el 26.1% el jefe del hogar es hombre menor a 30 años de edad y el 39.1 % es la jefa del hogar (Generación X y Generación Y o Millenials); el 32.3% el jefe tiene entre 30 a 59 años y el 46.1% es la jefa (Generación Baby Bommers de los 60s y Generación X); en tanto que el 43.5% el jefe de 60 y más años en el que ninguno de los cónyuges trabaja y el 44.3% es jefa (Generación Baby Bommers). Incluso en el ámbito del desempleo en el 2018, son más los hombres en esta situación que las mujeres, por ejemplo, los datos del INEGI indican que la tasa de desocupación de la población de 15 y más años es de 3.2%, (1.7 millones de personas), de los cuales, 60.8% son hombres y 39.2% son mujeres.

Como se observa, en los hogares biparentales post-baby boomers de clase media liquida las mujeres de la última década de las generaciones Baby Boomers, Generación X y  Millenials, tienen mayor ingreso económico que el hombre y son quienes tienen poder de toma de decisiones en el hogar, en otros términos predomina el matriarcado; esta situación conlleva a que procrear y educar a un hijo o más en la era de la dismodernidad es una opción de afectación financiera y de status social y laboral en las parejas donde ambos trabajan, ya que el ingreso económico, la calidad y estilo de vida de este tipo de familias de clase media se deslactosa al dejar de percibir el ingreso más alto, principalmente en hogares en que la esposa gana más que el esposo, pues además de esto, disminuye o nulifica tiempo libre para el ocio, baja calidad de y en el consumo de bienes capitales, culturales, sociales y simbólicos.

Antes, en la era tradicional y en el de la modernidad, procrear un hijo era un acto de inversión, orgullo familiar generacional y un deseo emocional; dicho de otra manera, era una necesidad biopsicosocicultural. Hoy, procrear hijos no es una necesidad ni un deseo, para gran parte de las parejas esclavas libres desasalariadas que laboran jornadas de 48 hrs. o más, sin seguridad laboral y social, esta condición estructural del sistema neoliberal refuerza su sistema ideológico en el fomento a la tendencia de pensamiento cultura del miedo/cultura de la paz, la cultura de la felicidad, la cultura de consumir “experiencias” más que en poseer bienes patrimoniales, ser childfree[22] o parejas Living Apart Together (LAT)[23]  el axioma posmoderno de procreación y el concepto de hijo se disvalora[24] como capital simbólico de la línea consanguínea se disvalora.

Otro factor que hay que tomar en cuenta en relación al bajo índice de natalidad de la clase media es el acelerado incremento de la comunidad de la diversidad de género; por una parte, en el 2010 el uno por ciento de los hogares estaban conformadas por parejas del mismo sexo; es decir, 229 mil 473 hogares, de estos 172 mil eran de parejas homosexuales y lesbianas con hijos[25]; por otra parte, en 2012, el 3.6% de jóvenes se reconocen como gays, bisexuales o lesbianas[26].

Esto se evidencia con datos del INEGI que manifiestan un decrecimiento drástico del porcentaje de madres en hogares biparentales considerando que en el año 2000 los hogares biparentales con nacimientos registrados fue el 54.1%, en 2010 el 36.6% y en 2016 el 30.4%, en tanto que en las mujeres solteras crece considerablemente el número de nacimientos registrados, en el 2000 el 8.5%, el 2010 el 10.5% y en el 2016 el 12.4%, lo mismo sucede en parejas que viven en unión libre, también se incrementa en el 2000 es el 29.3%, en el 2010 el 42.4% y en el 2010 el 49.2%[27].

La clase media en sí, desde el punto de vista sistémico, ante los efectos de la dismodernidad experimenta una especie de “homeostasis social de clase” en su proceso autopoiético; dicho de otra manera, una reconfiguración interna de habitus e identidad de clase; por ejemplo, un 30 por ciento de la clase media-media se desliza a la clase media-baja, y está se va correlacionando con la clase baja-alta ascendente; en tanto que un 15 por ciento se inserta en la clase media-alta y coexiste con la clase alta-baja descendente.

De esta forma, el 30 por ciento del estrato social clase media-media se disuelve entre los bordes de la clase media, en tanto que los estratos sociales clase media-alta y clase media-baja se funden con los estratos sociales clase alta-baja descendente y clase baja-alta ascendente respectivamente. De este proceso de disolución y fundición son la reconfiguración de habitus e identidad de clase de la clase media, en la que la clase media sólida se disuelve en la clase media liquida la cual se funde con los estratos sociales clase alta-baja y clase baja-alta; en otras palabras, la clase media no logra una movilidad social migrante a otra clase social ya sea de manera ascendente o descendente[28].

Esta situación se refleja con datos del sondeo que realizó la empresa Heras el pasado 21 de junio de 2019[29], en el cual, se puede observar que el 61% de los encuestados se percibe como clase media mas no todos los son; el 37 % tienen más de 60 años de edad, son la “Generación Silenciosa” y los Baby Boomers, es decir, clase media solida; el 24%  tienen entre 46 y 60 años de edad, una parte es Baby Boomers y otra es “Generación X”, o sea, clase media sólida y clase media liquida; el 15%  entre 36 a 45 años de edad, son “Generación X” y “Generación Y”, el 11% de 26 a 35 años de edad, son “generación Y”, y el 13% entre los 18 y 25 años de edad son “generación Z o millenials”, son clase media liquida.

El objetivo de analizar la sociedad contemporánea dese la perspectiva de clase social y generacional, y no desde la perspectiva predominante de la diversidad de género, la multietnicidad y de grupos minoritarios, pues considero que estas tendencias ideológica académicas fomentan la condición de dismodernidad de la sociedad actual, tendencia que imponen política y culturalmente la elite de la clase alta novocriolla en el poder para descalificar los estudios e investigaciones desde la perspectiva de clase social y así ocultar la realidad de la lucha de clases y desvanecer toda posibilidad de emerger la conciencia social de clase y fragmentar a la sociedad en pequeños colectivos y hordas urbanoides sin sentido de clase social; esto lo sostengo  en razón de que con base a la investigación de campo y documental y la experiencia de vida he visualizado que la discriminación más fuerte radica no en la discriminación de diversidad sexual de género, ni la misoginia, sino en la condición de clase social y algunas de sus variables como es la apariencia, la edad, el lugar donde vive y por su manera de hablar, es más el hombre padece más de este tipo de discriminación que la mujer.

Lo anterior se sustenta con base a los propios datos de la Encuesta Nacional Sobre Discriminación (ENADIS) 2017 del INEGI; en nuestro país, el 19.7% de hombres y el 16% de mujeres han sido discriminados por su condición de clase social, por su apariencia (tono de piel, peso o estatura, forma de vestir y arreglo personal),el 56.5% hombres y 51.3% mujeres, por edad 26.9% hombres y 25.9% mujeres, por el lugar donde vive 21.7% hombres y 17.7 mujeres, por su manera de hablar 27.7% hombres y 16.7% mujeres; en cambio la mujer padece más discriminación que le hombre en el rubro de creencias religiosas, 32.3% mujeres y 24,8% hombres, sexo 29.5% mujeres y 5.4% hombres, y por orientación sexual 3.7 mujeres y 2.8% hombres.

De este modo y a grandes rasgos, se visibiliza más exacto, que la clase media en México no es como la dibuja la OCDE, y que experimenta una crisis de identidad y una etapa de resistencia-resiliencia ante el embate de un estrato social de la clase alta que está en el poder económico, político y cultural;[30] y que éste estrato social de clase alta implementa una sublime estrategia ideológica para hacer creer que el estrato social clase baja-alta es ya clase media con base simplemente a los ingresos; que diacrónicamente, como se analizó en la partes I y II, este estrato social sin duda ha incrementado su poder adquisitivo y de ingresos a diferencia de la clase media, más no por ello indica que son clase media[31].

Inclusive, el estrato clase baja-alta en sí, consume como clase media, mas no vive (capital cultural, habitus y estilo de vida) como clase media; en tanto, el estrato social clase alta-baja se percibe como clase media en el sentido de que también consume como clase media, más vive como lo que es, clase alta; en cambio la clase media solida percibe que consume como clase baja-alta y siente (cree) vivir como clase alta-baja y la clase media liquida percibe que consume como clase alta-baja, pero vive como clase baja-alta: he ahí la cuestión de la clase media en la dismodernidad.

 

 

 

 

[1] En mi libro plaquet intitulado “Dismodernidad y hordas urbanoides” explico la diferencia entre isocracia y democracia; desde 1988 hasta el momento en México prevalece un sistema de gobierno que definido como neo-isocrático y Novomedieval: es el gobierno entre iguales, el derecho de ciudadanía se ejerce para y entre iguales –entre y por los grupos sociopolíticos de la misma clase social; ósea los whitemexcian o como los define AMLO “fifís” , yi los defino como novocriollos - ellos son los únicos que tienen el derecho ciudadano a estar en cargos públicos, protestar y organizarse públicamente, más no así el resto de las clase sociales (baja y media) que en cuanto se organizan y se manifiestan son reprimidos; en cambio la democracia es el poder del pueblo pro el pueblo, no de la ciudadanía   (aunque se tenga un gobierno anti neoliberal en México, persiste aun una cultura y una economía neoliberal y un gobierno isocrático en los estados y municipios, por ejemplo en Jalisco el novocriollismo fresuita está en mero apogeo en el poder político, cultural y económico).

[2] Este término análogo lo aplico para ejemplificar y englobar en un solo término el proceso de empobrecimiento y debilitamiento de poder económico político y sociocultural de la clase media en la sociedad neocapitalista; es decir le quitan la lactosa: su esencia, el capital primordial, que es el capital cultural; al respecto pueden consultar de manera gratuita y en PDF mi libro “Clase media deslactosada” en https://www.comecso.com/publicaciones/clase-media-deslactosada-jesus-loza

[3] Cervantes, José Juan; Kumar Acharya, Arun; Rivas Olmedo, Eduardo (2016) La clase media en la economía formal e informal  en México 1997-2013: Divergencias con las  tendencias globales y de América Latina. Publicado en Gaceta Laboral, vol. 22, núm. 3, septiembre-diciembre, 2016, pp. 218-238. Universidad del Zulia Maracaibo, Venezuela. Consultado el 1 de septiembre 2019 en https://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:s_MkKhWYXowJ:https://www.redalyc.org/service/redalyc/downloadPdf/336/33652011003/6+&cd=1&hl=es&ct=clnk&gl=mx

[4]https://www.excelsior.com.mx/node/703792

chromeextension://oemmndcbldboiebfnladdacbdfmadadm/https://www.lamjol.info/index.php/RPSP/article/download/1363/1187

https://www.milenio.com/policia/en-las-filas-del-crimen-al-menos-30-mil-ninos

https://es.theepochtimes.com/mexico-detienen-mas-de-4000-ninos-trabajando-para-el-crimen-organizado-pero-se-estima-hay-460-000_514430.html

https://www.jornada.com.mx/2013/04/01/edito

https://aristeguinoticias.com/2101/mexico/templarios-ganan-desde-8-mil-hasta-100-mil-pesos-depende-lo-que-hagan-los-muchachos/

https://turquesanews.mx/mexico/revelan-cuanto-gana-un-sicario-al-mes/ https://www.jornada.com.mx/ultimas/economia/2018/11/11/economia-del-narco-genera-600-mil-mdp-cada-ano-en-mexico-5650.html

https://www.informador.mx/Mexico/Narcotrafico-recluta-a-especialistas-20140525-0104.html

[5] “Cada 2 de mayo a medianoche, los seguidores de Jesús Malverde empiezan a llegar a la capilla en Culiacán, Sinaloa, para celebrar su vida y agradecerle los favores que le pidieron […] La capilla en Culiacán fue construida en 1969, justo a una cuadra del palacio de gobierno de Sinaloa, y es aquí donde ocurre el festival anual.” Consultado en https://www.vice.com/es_latam/article/qbqk3w/dia-de-fiesta-en-la-capilla-de-jesus-malverde-el-santo-de-los-narcos

[6] Se considera que la propuesta  de la gobierno federal, para el 2020, el IEPS aumentará el tabulador en vinos y tabaco, internet y otros servicios de telecomunicaciones y eventualmente la gasolina Premium a servicios prestados vía plataformas digitales como son Uber, DiDi, Netflix y Spotify, así como en rubros como el derecho de trámites aduanales o el pago de derechos como el de uso aeroportuario o la expedición de pasaportes; en este sentido, los menos afectados por estos eventuales ajustes son la clase baja-baja (los más pobre, decil 1s) y la clase alta-alta (los más ricos, decil 10); los más afectados son los estratos sociales de la clase media (deciles 4 al 6). Consultado en https://www.eluniversal.com.mx/opinion/raul-rodriguez-cortes/golpe-los-bolsillos-de-la-clase-media

[7] Según datos de la  Comisión Económica para América Latina (Cepal) y Oxford Committee for Famine Relief (Oxfam). Consultado en el documento Tributación para un crecimiento inclusivo 2016 cepal y Oxfam en PDF

[8] Consultado en https://www.eluniversal.com.mx/opinion/raul-rodriguez-cortes/golpe-los-bolsillos-de-la-clase-media

[9] El 26.6% de la PEA en la economía informal es de clase baja y solo el 1.4% de la PEA de la economía formal es clase baja.

[10] Tan solo el gobierno de Enrique Peña Nieto donó poco más de 8 mil millones de pesos a mil 372 ONGs, de las cuales 10 asociaciones civiles fueron las beneficiadas con dinero público entre 2013 y 2018 estas son la Asociación Azteca Amigos de la Cultura y las Artes, Poder Cívico, Educadores Somos Todos, Fundación UNAM, Puerto Cultura, Fundación Organizados para Servir, Servi Museos, Fundación Mídete, Bonbajel Mayaetik y Más Libros Mejor Futuro, estas en conjunto recibieron mil 710 millones de pesos, o sea. la quinta parte del presupuesto destinado a actividades filantrópicas. Consultado en https://www.msn.com/es-mx/dinero/noticias/el-gobierno-de-pe%C3%B1a-regal%C3%B3-una-fortuna-a-ong-de-ricos-y-pri%C3%ADstas/ar-BBTS5Ae

[11] De acuerdo a la ONU en el 2008 a nivel Latinoamérica las mujeres de clase baja en promedio tienen en promedio 6 hijos,  en tanto que la clase alta tienen una media de 3.2; tomando este parámetro y el dato de al CONAPO se puede inferir de forma comparativa el nivel del decremento de fecundidad de la clase media en México. Consultado en https://www.eldia.com/nota/2008-7-11-las-mujeres-pobres-duplican-en-hijos-a-las-de-mayores-recursos

[12] Datos del  Consejo Nacional de Población 2018.

[13] Primer Censo del Mercado de Infertilidad en México 2013.

[14] Con base a un estudio del Departamento de Ciencias Morfológicasde la Universidad de Córdoba, España dirigido por la Dra. Diana Vaamonde.  Consultado en https://www.excelsior.com.mx/global/hacer-ejercicio-en-exceso-afecta-fertilidad-masculina-revela-estudio/1300124

[15] El Bisphenol A (BPA) es un plástico que está presente en productos que usamos en la vida diaria, como los envases de comida y las latas de gaseosas, este químico, altera la capacidad reproductiva y genera alteraciones a nivel uterino durante el embarazo. Además, los fetos expuestos a este tóxico generaban una respuesta exagerada a los estrógenos cuando llegaban a la adultez. Consultado en https://www.clarin.com/entremujeres/hogar-y-familia/embarazo/columnista-infertilidad-tener_hijos-embarazo-fertilidad-reproductiva-quimicos-plasticos_0_SkQwWe5vXg.html

[16] “expertos de la Escuela Médica Universitaria de Loma Linda (EE. UU.). El análisis determinó la existencia de, en promedio, unos 70 millones de espermatozoides por mililitro de semen en los hombres que comen carne, mientras que en los que no incluyen la carne en su dieta esa cifra se redujo a unos 50 millones. Asimismo, la diferencia en la motilidad también fue notoria. En el grupo de los no vegetarianos, más del 58% de los espermatozoides se mostraron activos, es decir, aptos para fecundar. En el otro grupo, la cantidad disminuyó hasta el 33%.”Consultado en  https://www.consumer.es/bebe/ser-vegetariano-reduce-los-espermatozoides.html

[17] El bisfenol A (BPA) es un químico esencial extremadamente estudiado que se usa principalmente para la fabricación de resinas epoxi duraderas y plástico de policarbonato transparente y resistente que se ha utilizado desde la década de 1960. Por lo tanto las generaciones post baby boomers han consumido toda su vida este producto en cantidades pequeñas y tres veces al día.

[18] De acuerdo a datos del Consejo Nacional de Población (Conapo) 2014. Consultado en Publimetrohttps://www.publimetro.com.mx/mx/ciudad/2014/07/08/nacimientos-mexico-baja.html

[19] Encuesta Nacional de los Hogares 2016 del INEGI.

[20]En el 2017 la población ocupada es de 52.2 millones de personas, 32.3 millones son hombres y 19.8 mujeres, para 2018 se observa que aumenta el número de PEA que son mujeres de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), al segundo trimestre de 2017.

[21] Con datos del El Observatorio Laboral de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social del gobierno federal 2017.

[22] El término childfree (libre de hijos) es diferente a childles (sin hijos); el primero es la decisión de no tener hijos, el segundo es la situación de no poder tener hijos a pesar de querer tenerlos. Existen movimientos sociales como El Movimiento por la Extinción Humana Voluntaria: organización que forma parte de la filosofía ecología profunda que divulga la extinción voluntaria de la especie humana a favor del bienestar de miles de otras que sufren extinción o deterioro infligidos por la humana; su propuesta es que todos los humanos se abstengan de reproducirse.

[23] Las parejas LAT son las que eligen compartir su vida con otra persona pero que no están dispuestos a vivir bajo un mismo techo; se pueden clasificar en dos grupos: los de 30 a 35 años que priorizan su profesión, su carrera y prefieren elevarse de manera individual (post Baby Bommers), y los de 50 a 55 años que ya transitaron un matrimonio e incluso son padres o abuelos, y no quieren arriesgarse a perder su independencia (Baby Bommers y Generación X).

[24] Se comprende, en este artículo, como disvalor a la desviación de un valor moral o social, ya sea por ausencia y el exceso de valor de una cosa o acción.

[25] De acuerdo al Censo de Población y Vivienda de 2010 del INEGI, en ese tiempo había 26 millones de hogares, de acuerdo la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2018  hay actualmente cerca de 34.7 millones de hogares, aumento 8.7 millones de hogares más.

[26] Según datos de la Encuesta de Valores de la Juventud que realizó el Instituto de Ciencias Jurídicas de la UNAM junto con el Instituto Mexicano de la Juventud. Consultado en chrome-extension://oemmndcbldboiebfnladdacbdfmadadm/https://www.imjuventud.gob.mx/imgs/uploads/ENVAJ_2012.pdf

[27] Mujeres y Hombres 2018 INEGI Consultado en Chrome http://cedoc.inmujeres.gob.mx/documentos_download/MHM_2018.pdf

[28] Por cuestión de espacio y característica de opinión periodística, este artículo se limita a jugar con base a la lógica neoliberal, mas es menester dejar en claro que para conceptualizar y definir a las clases sociales en una sociedad contemporánea en dismodernidad y en particular a la clase media y su estatu quo se debe tomar en cuenta la variable de egresos (consumo) y la visión sociológica y antropológica, las dimensiones no solo económica, también la social y cultural; es decir, estilo de vida de cada clase social, bienestar social, cultura de consumo y consumo cultural, habitus de clase y la trayectoria histórica generacional de clase de la familia.

[29] Consultado en http://www.demotecnia.com.mx/clase-media/

[30] Es importante subrayar que si bien en México se vive desde diciembre de 2018 un cambio de administración de gobierno federal que intenta cambiar de régimen político, todavía en la sociedad y su vida cotidiana predomina la cultura y economía de corte posmoderno y neoliberal.

[31] Para profundizar más en este tema se puede consultar el libro Clase media deslactosar de un servidor, disponible en PDF y gratuito en https://www.comecso.com/publicaciones/clase-media-deslactosada-jesus-loza

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