PARA ATENDER LA EMERGENCIA: Un Presupuesto para el Desarrollo Social y Nacional

En el marco de la situación de emergencia nacional por la pandemia y la crisis económica y social, y con motivo del procesamiento del Paquete Económico de la Federación 2022, diversas organizaciones sociales y políticas se han sumado a la iniciativa de la Promotora Nacional por la Suspensión del Pago de la Deuda Pública para entregar una carta a la LXV Legislatura, a su Mesa Directiva y a la Junta de Coordinación Política, en la que plantean la necesidad de un Presupuesto para el Desarrollo Social y Nacional, ya que es urgente que se multiplique la inversión pública para reactivar la economía, generar empleo y potenciar la economía social y solidaria. También señalan que es necesario que se reconstruya el sector público, para el bienestar del pueblo mexicano. Para ello proponen la suspensión inmediata del pago del servicio de la deuda pública, la auditoría, la depuración y la renegociación ¡YA! Con el fin de hacerse presentes, instalaron un Campamento político-cultural en la Cámara de Diputados, costado norte, desde este lunes hasta el viernes 1 de octubre de 2021, que contará con diversas actividades de las 11 a las 18 horas de cada día.

En la carta se solicita a la LXV Legislatura: reconocer que vivimos una situación de emergencia, la mayor en casi un siglo. Se ha aunado la pandemia de Covid-19 que encuentra a México con un sistema de salud colapsado por la herencia del modelo neoliberal, con la crisis económica, insuficiencia de empleo formal y digno, calentamiento global que provoca desastres por inundaciones, sequías, incendios, la inseguridad que no cede colocando a México y su población frente a grandes amenazas y peligros que debemos prevenir y enfrentar, actuando anticipadamente para mejorar las condiciones de bienestar general.

Un gasto para 2022 de 7 billones 48 mil 206 millones de pesos, no resolverá las necesidades urgentes. Ante la emergencia, tomemos en cuenta que el 28 de agosto pasado, el entonces secretario de Hacienda, Arturo Herrera, dijo: “En 2021 se espera repunte la economía. Pero el escenario será peor que en 2018 y 2019, porque ‘ya no habrá guardaditos’ y, aunque no se contrate nueva deuda, ésta se incrementará entre 10 y 17 puntos del PIB por efecto del tipo de cambio”.

Ante grandes problemas se necesitan grandes soluciones, y es en medio de las crisis cuando se tienen que encontrar nuevas oportunidades. Si se suspende el pago al servicio de la deuda pública y no se destinan 791.5 mil millones de pesos para hacer frente al servicio de la deuda de 2022, se contará con recursos adicionales. Sí junto con la suspensión del pago del servicio de la deuda pública, se realiza una auditoría para revisarla y sanearla, no cargaremos con el peso de una deuda que puede llegar a 13.5 billones de pesos, aumentando su costo financiero a futuro. Suspender y auditar para luego emprender la renegociación del pago de la deuda, nos dará recursos adicionales hoy y ahorros mañana.

Hagamos memoria: en tiempos de crisis, siempre se ha suspendido el pago de la deuda desconociendo las deudas injustas del viejo régimen. Hoy como ayer, tras una suspensión obligada por la crítica situación actual, se lograrían importantes quitas, que aliviarían la carga sobre las finanzas públicas hasta terminar el sexenio, y aun en años posteriores.

También se propone un impuesto a las grandes fortunas para que las 2,500 personas más acaudaladas de México (0.002% de la población), que acumulan riquezas de más de 15 billones de pesos, apoyen con 270 mil millones de pesos. Plantean que en México, la desigualdad en el ingreso es más del doble del promedio de los países de la OCDE: el 10% más rico concentra 36.4% de los ingresos, mientras que el 10% más pobre alcanza el 1.8 por ciento.

Además de cobrar a quien debe, emprender una reforma fiscal progresiva que puede aportar otros 270 mil millones de pesos, y por estos tres conceptos crecería el presupuesto alrededor de 1 billón 300 pesos, recursos imprescindibles para atender las más urgentes.

27 millones de personas sufren hambre en México, importamos 40% de los alimentos que consumimos, cada vez importamos más maíz: en 2020 llegamos a 18 millones de toneladas. Es necesario financiar a cooperativas y a pequeños y medianos agricultores, para la producción, transporte y comercialización, así como para la agroindustria. Es preciso desarrollar la vocación agrícola de cada una de las localidades del país e impulsar la agricultura urbana y familiar. México puede agrandar su frontera agrícola en millones de hectáreas y emplear a millones de personas en el sector primario de la economía.

Apoyemos el empleo. México cuenta con una población económicamente activa de 56 millones de personas, pero al 31 de agosto de 2021 se reportaron apenas 20 millones 420 mil 823 puestos de trabajo, y no todos son permanentes.

Deben cancelarse definitivamente las transferencias del presupuesto público al sector privado, y recuperar la capacidad productiva del Estado. Tenemos un sistema de salud desmantelado, cuando en la pandemia es una prioridad garantizar este servicio a la población. Hacen falta recursos adicionales para fortalecer la infraestructura hospitalaria de todos los niveles y la profesionalización del personal de salud. El Estado mexicano debe recuperar la capacidad de elaborar sus propias vacunas y medicamentos y producir equipos médicos; si somos autosuficientes en estas cuestiones estratégicas, grandes serían los ahorros a futuro.

Tampoco puede dejarse al margen la realidad del calentamiento global y sus efectos devastadores sobre un país en el que durante los últimos 25 años se han agudizado los problemas de inundaciones, sequías e incendios, situación a la que contribuyeron las políticas neoliberales con respecto al agua, la caótica urbanización, la ausencia de protección civil, así como la deforestación que genera condiciones presentes y futuras de gran peligro. Para hacerle frente a esta realidad, se debe cosechar agua de lluvia; recargar los mantos freáticos reforestando los montes; e implementar terrazas, gaviones y sumideros, que a la vez evitarían inundaciones y sequías. Faltan grandes inversiones en un nuevo sistema hídrico, e impulsar la nueva Ley General de Aguas (sin aprobar desde 2013) que puede prevenir la agudización de las grandes carencias y desgracias que vivimos actualmente en este ámbito.

La pandemia del nuevo coronavirus ampliará en el mundo la brecha de pobreza y desigualdad entre los sexos, llevando a 47 millones de mujeres y niñas a la pobreza en 2021, con lo que se borrarán los avances logrados en las últimas décadas, según la Organización de Naciones Unidas (ONU), por lo que es necesario incrementar los recursos para garantizar los derechos de las mujeres.

México requiere un presupuesto extraordinario para que la economía crezca –tal como lo prometió el actual titular del Ejecutivo en 2018– 6 por ciento anual, por lo menos en la segunda mitad de este sexenio. México tiene que crecer a tasas mucho más altas de las planteadas en el Presupuesto 2022, para que el Estado sea un verdadero garante de derechos. El Gobierno Federal necesita disponer de los recursos del servicio de la deuda pública, de la aportación extraordinaria de las más grandes fortunas y de una reforma fiscal progresiva que acerque a México al nivel de recaudación promedio en el mundo. Es justo, es necesario y, además, es urgente.

Para atender la emergencia: un Presupuesto para el Desarrollo Social y Nacional Urge multiplicar la inversión pública para reactivar la economía, generar empleo y potenciar la economía social y solidaria.

Urge reconstruir el sector público, para el bienestar del pueblo mexicano

Suspensión inmediata del pago del servicio de la deuda pública, auditoría, depuración y renegociación ¡YA!

Ciudad de México, 27 de septiembre de 2021

Centrales Sindicales: Coordinadora Nacional de Sindicatos Universitarios, de Educación Superior, Investigación y Cultura, (CNSUESIC) y Nueva Central de Trabajadores (NCT)

Organizaciones: Promotora Nacional por la Suspensión del Pago de la Deuda Pública, Agrónomos Democráticos integrante del Movimiento Campesino Plan de Ayala Siglo XXI; Alianza de Trabajadores de la Salud y Empleados Públicos (ATSyEP), Alianza de Tranviarios de México, Alternativa Martiana, Capítulo México, Cocei-Movimiento de Liberación (COCEI-ML), Congreso de la Soberanía MEXTEKI; Coordinadora Agua para todos, Agua para la vida, Ferrocarrileros Jubilados, Frente Amplio Tamaulipeco, Frente Popular Francisco Villa (FPFV), Integradora Nacional para el Desarrollo Agropecuario Social y de Servicios (INDASS), Movimiento Comunista Mexicano (MCM); Movimiento de Unidad Socialista- Sinaloa (MUS-Sinaloa), Organización Nacional del Poder Popular- Chiapas (ONPP-Chiapas), Parlamento Abierto de las y los Trabajadores, Partido Amplio de la Izquierda Socialista (PAIS), Red Nacional de Damnificados, Sindicato Único de Trabajadores de Autotransportes Urbanos de Pasajeros (SUTAUR), Unión Felipe Carrillo Puerto (UFCP), Unión Nacional de Técnicos y Profesionistas Petroleros (UNTyPP)

Responsables: Pablo Moctezuma Barragán 55 1590 8015, Héctor González Torres 55 2078 1018; Benito Mirón Lince 55 6293 9159, Camilo Valenzuela 55 3059 1478 y Mónica Soto Elízaga 55 4135 493. Correos:Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo., Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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