EL PROFE LOZA Y LA DEMOCRACIA PARTICIPATIVA

                                                                                              Autor: Luis Alberto Guerra Chiquete

 En el escenario de que el profe Oscar Loza Ochoa asuma la presidencia municipal de Culiacán, uno de sus retos prioritarios consiste en la consolidación de un  régimen de gobierno, teniendo como soporte político la colaboración popular a través de la democracia participativa.

Esto es porque la democracia representativa es una forma de representación en la cual los ciudadanos ejercen su poder por única vez cuando eligen a sus representantes  por medio de elecciones y que consideran que los representan ideológicamente y que son gestores de soluciones positivas a los problemas populares.

Sin embargo, la realidad es otra, el ciudadano no vuelve a tener contacto con los representantes elegidos, menos tienen oportunidad de opinar o conocer sobre los asuntos que los implica de alguna manera. Los representantes toman decisiones al margen del pueblo sin tomar en cuenta sus intereses, sus problemas y sobre todo su manera de pensar.

En asuntos de la democracia, se acepta la idea de que el poder político reside en el pueblo. Los ciudadanos y ciudadanas tienen derecho a decidir el destino de su país, de su estado o de su municipio, pero en el esquema de la democracia representativa la opinión popular solo es tomada en cuenta y consultada en el periodo electoral bajo el supuesto que no se puede pedir la opinión de la ciudadanía para todo, ni esperar que ella misma participe.

Este es el pretexto o justificación para olvidar los compromisos de campaña en tiempos electorales y rompen todo vínculo o relación con el pueblo que representan y anulan el ejercicio del poder ciudadano. Y sin ningún rubor toman decisiones que afectan el interés de la nación y de los ciudadanos como es el caso del “pacto por México” (PAN, PRI, PRD y MC) que atentó contra el futuro de la nación y que no fue puesta a la deliberación ciudadana y aprobada por diputados y senadores producto de la democracia representativa quienes ignoraron consultar a sus representados y sin importarles las consecuencias.

Otro ejemplo de las inconsistencias de la democracia representativa se pone de manifiesto cuando se promueven candidaturas a puestos de representación popular por un partido y con una oferta política (que significa compromisos con el pueblo) y por intereses personales  y mezquinos cambian de partido y asumen compromisos políticos contrarios a los ofrecidos durante la campaña. A este tipo de representantes les llaman “chapulines” como es el caso de LILLY TELLES quien llego al senado por el partido MORENA con un respaldo popular de más de 500 mil votos y con la propuesta política de la cuarta transformación y como buena chapulín ahora es senadora del PAN y ya no tiene compromisos con quienes la eligieron como senadora, hoy ya no cuenta con el amplio respaldo que recibió en Sonora.

En este sentido, queda claro que los políticos hacen de las democracias representativas el instrumento para tomar distancia de sus representados bajo el argumento de que no es posible consultar a los ciudadanos para que se pronuncien en torno a asuntos que les afecta. Es decir, los ciudadanos ejercen su poder político por medio de la figura de la representatividad, pero los representantes toman decisiones unilaterales al margen de la voluntad popular. Es decir, el pueblo, que es el soberano del poder político, lo ejerce pero no es correspondido, frecuentemente es traicionado porque sus representantes se corrompen.

En la caso de la gestión del Profe Oscar Loza Ochoa en el municipio de Culiacán, por su formación política e ideológica, las expectativas son grandes y viables, consisten en desarrollar estrategias institucionales para generar un proyecto político alternativo y más democrático, me refiero a ejercer el gobierno con amplio respaldo y colaboración ciudadana en la perspectiva de la democracia participativa.

Esta estrategia en principio implica compromiso y responsabilidad, eficiencia y eficacia de las diferentes instancias de gobierno municipal encabezado por el profe Oscar Loza. Gobernar bajo el esquema político de la democracia participativa, lo primero que se evita y se elimina es la corrupción porque esto implica  la amplia participación y vigilancia de las organizaciones sociales y sobre todo de la sociedad civil.

 Desde la perspectiva de la democracia participativa como elemento indispensable y activo en la conformación de los planes municipales de desarrollo en los diferentes  sectores del municipio de Culiacán, es condición indispensable generar la organización popular en las colonias, en las sindicaturas, con los comerciantes formales e informales, etc. los cuales pueden contribuir a construir, fortalecer  el funcionamiento del aparato municipal sin burocratismo y además, ayudan a enriquecer una cultura de participación ciudadana en la gestión municipal así como participar en la definición de políticas públicas buscando establecer un desarrollo sustentable.

 

En este sentido, a través de la democracia participativa, puede hablarse de la conexión de intereses de los grupos sociales con los programas comunes de desarrollo municipal, pero también de vincular a los habitantes de Culiacán y en general a la sociedad civil con asuntos de la protección, conservación y difusión del patrimonio cultural, promover acuerdos que garanticen la participación del municipio y de la sociedad organizada.

 

Por eso, la mejor forma de combatir la corrupción es a través de la democracia participativa, la sociedad civil es el mejor recurso para evitarla, el ciudadano vigila y analiza la participación y desempeño de los funcionarios, pone énfasis en el papel del gobierno municipal y de las asociaciones para la creación de una democracia realmente participativa que deberá combatir al "mal comportamiento de la política", como es denominada la corrupción.

Read 346 times Last modified on Lunes, 01 Marzo 2021 23:38
Top