IZQUIERDA Y PRAGMATISMO

Autor: LUIS ALBERTO GUERRA CHIQUETE

Los conceptos de izquierda y pragmatismo son frecuentes para posicionar planteamientos y posturas ideológicas.

El pragmatismo es usado como un adjetivo que caracteriza a la izquierda, establece que el único criterio válido para juzgar el valor de verdad de cualquier pensamiento, (en este caso el de izquierda), todo vale siempre y cuando funcione, es decir, sea funcional o útil a determinado interés, son los efectos prácticos que puedan tener, otorgándole una característica particular que la diferencia de la izquierda en general.

Esta filosofía, (pragmatismo) tiene sus orígenes en el empirismo y el positivismo más acérrimos y toscos, aunque no menos eficaces en la reproducción de un orden existente. El empirismo es una doctrina filosófica que alude que todo conocimiento que posee o adquiere el hombre es producto de la experiencia, bien sea interna o externa, y por ello es visto como una consecuencia de los sentidos y el positivismo afirma que todo conocimiento se deriva de la experiencia, la cual se puede respaldar por medio del método científico. Por tanto, rechaza cualquier conocimiento previo a la experiencia

El dogma del pragmatismo político consiste en hacer creer que prescinde de ideologías, es decir de marcos ético-valorativos y de visiones teleológicas, en otras palabras, que es una actuación que ajustada a las circunstancias es conveniente para lograr ciertos fines. Lo cierto es que el pragmatismo es una ideología del poder que se oculta como tal para efectos de control ideológico, ya que cuando actúa, supuestamente sin ideologías, lo hace rigiéndose a la ideología dominante, es decir a la lógica de la economía capitalista objetivada y cosificada en la realidad social mercantilizada.

El pragmatismo político que es subsidiario del pragmatismo económico actúa afirmando lo dado, pues su realismo se encuentra atrapado en el marco de la sociedad vigente, de ahí que su visión no solo que es corta y mezquina, sino que nada tiene que ver con la utopía inherente a la ideología de izquierda.

La utopía, que obviamente no es la pragmática, es el pensamiento que piensa más allá y en contra de las coordenadas del orden existente –orden capitalista-, debido a ello, es un pensamiento emancipador y libertario. El pragmatismo no piensa, hace, justamente por esto reproduce lo establecido, lo dado, razón ésta que explica porque es un pensamiento esencialmente conservador.

Por eso, decir izquierda pragmática es un contra sentido que sin buscar justificar y conservar un proyecto económico capitalista, encubierto en un manipulado discurso de izquierda. El pragmatismo político (“de la izquierda”) hace posible la concentración y centralización del poder, manipulación de la justicia, criminalización de la sociedad y de la protesta social, autoritarismo político, restricción de la democracia y violación de los derechos humanos, abuso de poder, violación de la Constitución, etc.

Acompañando al pragmatismo de “izquierda”, la retórica no es otra cosa que la técnica (sistema de recursos lingüísticos) barata y mediocre para construir un discurso cuyo fin es lograr que su mensaje persuada al sujeto que se haga destinatario del mismo. lo que intento decir, es la existencia de una técnica discursiva, memorizada y manejada por ciertos tecnócratas del discurso (activismo político sin orientaciones teóricas), empleado racionalmente para los asuntos prácticos y políticos, los asuntos que implican además una acción que, desde la izquierda, se haga a determinado proyecto político. El enfoque pragmático de la política distingue a la izquierda revolucionaria, moderna y democrática de una izquierda tradicional-autoritaria y revisionista. Las segundas, izquierdas liberales, socialdemócratas y reformistas, son derivados de este enfoque. Esta división reduccionista ha delineado el debate sobre la naturaleza de una izquierda democrática y revolucionaria y el de una izquierda pragmática que sigue supuestos de esta perspectiva para la actividad política.

Por este debate, podemos decir que ante la pregunta de que la organización política puede ser de izquierda y pragmática, por supuesto que podemos decir que no, que la pregunta resulta así forzosa y más cuando se habla de la cultura de izquierda. Hemos hablado de la izquierda democrática y revolucionaria y de una división de izquierdas revisionistas como resultado de una visión pragmática de la política. La realidad es que, si entendemos a la izquierda como un orden causal y previsible de la política, desborda en los hechos el mapa ideológico e interpretativo que permite mantener a salvo de dudas el ideal de la teoría política revolucionaria, democrática-liberal a pesar de afirmaciones y lógicas distintas e insuperables.

A que ha llevado el pragmatismo de la izquierda mexicana, esta interrogante se explica por si sola si analizan el desdibujamiento ideológico y el pragmatismo político en que incurrió el partido Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), al haber conformado y encabezado la coalición Juntos Haremos Historia, durante el proceso electoral de 2018 en México. En esta coalición, integrada por dos partidos de izquierda y uno de derecha, no se presentó un proyecto político basado en una ideología específica, aunque predominaron propuestas propias de la izquierda. En este proceso la izquierda se movió con ideales pragmáticas y perdió de vista el horizonte económico político y social de México, (utopías).

NATALIA SIERRA, Catedrática de la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad Católica de Quito, 27 de oct.  del 2014

 CATERINA CHEN, Licenciada en Ciencias de la Comunicación. https://www.significados.com/positivismo/

RICARDO PINILLA, Revista: “PENSAMIENTO”, vol. 70 (2014), núm. 262, pp. 3-4 

ROSENDO BOLÍVAR MEZA. Desdibujamiento ideológico y pragmatismo. MORENA en la coalición Juntos Haremos Historia, durante el proceso electoral de Recibido el 27 de julio de 2018. Aceptado el 13 de mayo de 2019.

Read 293 times
Top