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AFORES. Un truene previsible y ¿evitable?

por EDGAR ESPINOZA

Mucho revuelo causó el diputado federal de Morena Edelmiro Santiago Santos Díaz, con la iniciativa que presentó para reformar la Ley de los Sistemas del Ahorro para el Retiro (SAR), con el fin de que el Banco del Bienestar administre los recursos que hoy se encuentran en las Administradoras de Fondos para el Retiro (AFORES). Esta iniciativa fue rápidamente descartada por el Grupo Parlamentario por considerarla “inviable”. Sin embargo, considero que es una oportunidad para comentar algunos elementos sobre el tema.

De inicio hay que precisar que este modelo de capitalización individual de pensiones adoptado por México es en general una copia del modelo chileno implementado por el finado dictador Augusto Pinochet en 1981, que ya fue reformado en 2008 y en 2014 por las protestas masivas de miles de chilenos que descubrían al pensionarse cantidades raquíticas por decirlo menos, pues la abrumadora mayoría estaban por debajo del 40% del último salario y además eran finitas, a pesar que el promedio de contribución de los trabajadores era de los más altos de Latinoamérica, 10%.
¿Qué podemos aprender de la experiencia de Chile? ¿Por qué se están pagando pensiones en Chile menores a la expectativa de los trabajadores? Es prudente aclarar que:

-NO existe ningún sistema de pensiones en el mundo que pague altas pensiones con bajos niveles de contribución.
-El contexto financiero internacional actual dará menores rendimientos.
-Deben regularse con rigurosidad a los privados que administran esos recursos y sus esquemas de operación.

Dentro del sistema de pensiones creado por el gobierno se autorizó la operación de la AFORE que se integra con la cuota patronal del ramo del retiro 2% del salario base de cotización y la cuota tripartita que corresponde a los ramos de cesantía en edad avanzada y vejez (4.5% del salario base de cotización, de los cuales el Patrón aportará el 3.150%, el trabajador 1.125% y el Gobierno Federal el 0.225%). Además, el Gobierno Federal aportará, de forma mensual, una cuota social que dependerá del salario del trabajador por cada día de salario cotizado, topado para los trabajadores que ganen hasta quince veces el salario mínimo. La cuota social se actualiza trimestralmente de acuerdo con el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC). Estos recursos se colocan en las SIEFORE (Sociedad de Inversión Especializada en Fondos para el Retiro) dedicadas a invertirlos en deuda local, Fideicomisos de Inversión y Bienes Raíces (FIBRAS), renta variable, valores extranjeros, mercancías e instrumentos estructurados, se clasifican según el rango de edad e invierten en mayor riesgo mientras más tiempo falte para entregarse con el fin de maximizar las ganancias para el trabajador en el largo plazo una vez que se descuenten las comisiones que estás cobran y minimizar las perdidas cuando se acerque el retiro. Son de capital privado con reglas muy claras para su manejo y están reguladas por la CONSAR (Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro).

Las AFORE han venido reduciendo su número de más de 20 hasta quedar en 10, a saber: PensionIssste, Citibanamex, XXIBanorte, INBURSA, SURA, Profuturo, Principal, Azteca, Coppel e Invercap, concentrando en muy pocas manos los dineros de las pensiones con comisiones y tasas de rendimiento muy similares.

México está por enfrentar una crisis muy grave en el sistema de pensiones administrado por las AFORE por muchas razones entre las que destacan:

*Apenas 57 millones de mexicanos tienen derecho a la pensión si alcanza las 1250 semanas cotizadas que se requieren.
*Mayor expectativa de vida (por encima de los 74 años).
*Bajo nivel de aportación 6.5% vs 19% promedio en países miembros de la OCDE.
*Contexto financiero mundial sumamente adverso (bajos rendimientos generalizados, crisis por la pandemia y agravamiento por el cambio en los ciclos económicos del modelo neoliberal).
*Mal manejo de las SIEFORE provocando pérdidas a los ahorradores y excesivos beneficios para los privados que los administran.
*Las aportaciones voluntarias son muy bajas (no hay cultura ni condiciones para el ahorro dada la política generalizada de outsoursing, subempleo y agravamiento en la baja del poder adquisitivo de los trabajadores).
*Las expectativas actuales para el retiro calculan una pensión de apenas 26% del último salario cotizado y es finita 20 años en promedio (si se jubila a los 65 años y no muere antes de los 85 está disminuirá al agotarse el fondo individual).

Sin embargo, las ganancias que obtuvieron las AFORE por resguardar el ahorro pensionario de los trabajadores mexicanos ascendió a 13 mil 753 millones de pesos, la cifra más elevada desde 1997, año en el que nació el esquema de cuentas individuales.

Recordemos que esto aplica para todos quiénes cotizamos a partir del 1 de julio de 1997. Quiénes se mantengan en la informalidad enfrentarán una situación grave de precariedad e incertidumbre aún mayor, aunque ahora cuenten con el respaldo de la pensión no contributiva que aseguraron constitucionalmente todos los partidos en el Congreso de la Unión con excepción del PAN que votó en contra.

Tic Tac suena la bomba que ya está en cuenta regresiva y que podría explotar en muy poco tiempo, una vez que las generaciones por pensionarse descubran el monto tan bajo que recibirán incluso la federación tendría que otorgar recursos adicionales para alcanzar siquiera la pensión mínima garantizada prevista en la Ley del Seguro Social, que equivale a 1.5 veces el salario mínimo.

Hay un gran debate ahí, en esta idea que aunque se tache de inoportuna y hasta ridícula por los conservadores, es a todas luces pertinente. Michelle Bachelet lo decía bien “Las pérdidas en los fondos de los trabajadores no pueden ser un negocio para nadie” al denunciar los malos manejos y las tasas que se cobran en Chile. Sobre aviso no hay engaño, hay espejos en los que debemos mirarnos, aunque incomoden.

Edgar Espinoza

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