Ser humano
CON-CIENCIA DIVERTIDA - Viernes, 03 Junio 2016 05:08
MI RUTINA MATINAL - Viernes, 03 Junio 2016 04:24
QUIERES PROSPERAR, AYÚDATE - Jueves, 24 Septiembre 2015 02:47
La Falta de Oportunidades - Jueves, 24 Septiembre 2015 02:18
Trabajando juntos - Jueves, 24 Septiembre 2015 01:46

La Atenas del noroeste

  • Miércoles, Feb 17 2016

Al noroeste del país, hay un pueblo que tiene más de 400 años, La Atenas del Noroeste, le llamaba mi Abuelo (periodista y político), siendo la Villa de Ahome de los pocos conglomerados colonizados al Norte del País. Aún existen, aunque pocos, pero notables vestigios de la inminente huella del pasado. Al paso de los años, sus habitantes han destruido la arquitectura colonial en aras de la modernización.

Hace apenas, pocos años lo convirtieron en pueblo señorial y eso ha frenado esta tendencia demoledora contra sus primigenias formas; ahora las construcciones antiguas están protegidas como patrimonio municipal, siendo que ya se formalizó oficialmente como Pueblo Señorial, pero ni eso, ha detenido  la avasalladora tendencia rumbo a la “modernidad”. Lo viejo está viejo y hay que cambiarlo por lo nuevo, esa ha sido la primicia, a pesar de esta tendencia, mucha de la arquitectura se ha resistido y aún permanece. Nos está hablando.

La Villa de Ahome es vecino del pueblo La florida, donde la tradición yoreme insiste en perdurar, a no irse, disiparse como todo lo prehispánico. Nosotros crecimos viendo danzar a los pascolas en la semana santa, escuchar el tambor retumbar al tiempo del corazón acelerado, y el siseo constante de los tenabaris como si fuera un augurio o alguna premonición añeja y atemporal, esas máscaras que evocan con ironía a los romanos pero más que nada a toda su cosmogonía,  sin duda tenemos que generar formas de acercamiento a sus riquezas. 

Ahome es  un caso peculiar, sus más de 400 años de edad lo ha llenado de historias, ha sido semillero de grandes artistas y de grandes personajes, está plagado de anécdotas como un macondo cualquiera, tiene el rio fuerte por un lado y el océano pacifico por el otro, tiene alrededor de más de once mil habitantes y es un pueblo de calor por lo tanto cervecero; de banda pero también Beattleano, de Chalino Sanchez pero también de Bob Dylan, de buenos y de malos, de amor y de odio, de belleza y horror.

La narcocultura se instaló y dejó sus estragos. Fue una época de cowboys, de invasión, terror; pero los delincuentes murieron y el pueblo salió del oscurantismo; todo oscurantismo tiene su renacimiento.

Hablar de una cultura del arte en la villa puede ser complejo, como puedes encontrarte a pocas personas con un bagaje cultural amplio, también te encuentras a mucha sin ningún interés hacía el tema, si bien en La ciudad de los Mochis resulta difícil encontrar un engranaje de educación artística de calidad, está de más mencionar que en La Villa es inexistente. 

Si preguntáramos a cualquier persona joven o adulta que eligiéramos al azar  sobre la existencia de un pintor llamada Van Gogh nadie sabría responder y para mí eso representa una tragedia. Resulta que para los niños o jóvenes que tienen la inclinación hacia alguna expresión del arte, ese mundo es de otro universo, incluso una simpleza,  por lo general terminan mimetizándose y por añadidura perdiendo el interés. Sin embargo existe una contradicción en sus lugareños, están ávidos de cultura, puesto que lo tienen todo para generar una forma de vida donde su historia cultural sea una fuente de ingresos para todos, convirtiéndose en la principal lugar turístico del municipio, esto sucederá cuando se pierda la apatía y la noción que tienen de que nada se puede hacer, pero principalmente cuando se integren todos a un mismo propósito que tenga como objetivo embellecer el pueblo. 

Existe una gran cantidad de artesanos que aduras penas venden su trabajo, músicos regionales que tiene que ser escuchados por extranjeros,  un centro cultural desperdiciado, una escuela de banda, pintores, actores, danzantes. Muchos de ellos emigraron a otras ciudades a tomar una educación académica, y todos tienen el interés mutuo de regresar para hacer algo en colectividad.

Me pregunto ¿cómo teniendo todo no se ha logrado una identidad sólida que sea generadora de nuevos caudales? vivimos con la idea de que “ese” es trabajo del ayuntamiento, del presidente municipal o alguna otra institución, realmente la única forma realista de lograrlo es haciéndolo nosotros mismos. Como es de esperarse se está haciendo, hay quienes se están organizando para crear espacios que fomenten la cultura, hace dos años se inició un proyecto que logró juntar a personas con un mismo interés, un festival donde se reunieran todas las artes, era un trabajo difícil y complejo, además ambicioso, pero quedó corroborado que cuando las cosas las hace el pueblo, salen mejor, con todos los inconvenientes  que produce cualquier tarea, porque no es nada fácil hacer las cosas por pura convicción, los resultados aún no los advertimos, pero esperamos con  el tiempo rinda frutos, hablo del Festival Machiria que apenas va en su tercera edición  pero esperamos tenga larga vida.

Autor: ALEJANDRO ÁLVAREZ

Visto 1399 veces
Valora este artículo
(4 votos)
Publicado en ARTE
Más en esta categoría: « Folklore EL MUTANTE »

Community Blog



Who's Online

Tenemos 45 visitantes y ningun miembro en Línea

Get connected with Us

Subscribe to our newsletter

Hot events

Style Setting

Fonts

Layouts

Direction

Template Widths

px  %

px  %